La confianza era absoluta: un entrenador de fútbol denunciado por abuso ahora enfrenta millonarias estafas
Un entrenador de fútbol de Neuquén, denunciado por abuso sexual, también es acusado de estafar a una familia por 77 millones de pesos mediante créditos fraudulentos.
Un entrenador de fútbol del club Unión Vecinal de Neuquén, ya imputado por abuso sexual contra adolescentes, suma una nueva denuncia: estafas millonarias que ascienden a 77 millones de pesos para una sola familia.
Mario, un vecino de toda la vida, denunció que el acusado dejó a su familia atrapada en una deuda de 77 millones de pesos. Su hija Julieta, estudiante avanzada de Abogacía, trabajó cuatro años en el estudio jurídico del imputado. “Vivíamos enfrente hace 25 años. Nuestros hijos crecieron juntos”, recordó Mario en diálogo con LU5.
¿Cómo descubrieron la estafa?
Todo salió a la luz cuando empezaron a aparecer créditos, consumos y movimientos bancarios desconocidos a nombre de Julieta. “Nos enteramos de casualidad. Antes era imposible saberlo porque las comunicaciones con los bancos estaban hechas con correos falsos y chats a nombre de la persona estafada”, explicó Mario.
Según la denuncia, el acusado utilizó datos personales y documentación de personas cercanas y clientes del estudio para gestionar créditos online sin autorización. En el caso de Julieta, la deuda acumulada asciende a 77 millones de pesos y la familia asegura que enfrenta una situación económica límite.
Maniobras virtuales y falta de controles
Mario sostuvo que gran parte de las maniobras se realizaron de manera virtual, sin presencia física de las víctimas. “Nunca nadie abrió una cuenta personalmente. Todo se hacía con correos electrónicos, recibos de sueldo adulterados, firmas digitales falsas y extensiones de tarjetas que llegaban a su domicilio”, afirmó.
El hombre también apuntó contra las entidades bancarias por la falta de controles. Con el avance de la investigación comenzaron a aparecer más damnificados. Mario aseguró conocer al menos 16 casos de personas afectadas económicamente, entre ellas clientes previsionales del estudio jurídico, y las deudas rondarían los mil millones de pesos. Según explicó, algunas validaciones biométricas y capturas de imagen que los clientes entregaban para iniciar trámites jubilatorios habrían sido utilizadas para gestionar operaciones crediticias.
La conexión con la causa por abuso sexual
La causa tomó una dimensión aún mayor cuando se conocieron las denuncias por delitos contra la integridad sexual de adolescentes que entrenaba en el club Unión Vecinal. Para Mario, ambos expedientes están conectados. “Después empezó a cerrarse el circuito del dinero. Ahí entendimos para qué era toda esa plata”, señaló.
Según la investigación judicial, el acusado habría utilizado parte del dinero obtenido mediante créditos fraudulentos para financiar viajes, regalos y compras de dispositivos electrónicos: “Pagaba viajes, hacía regalos, compraba teléfonos y notebooks. Todo eso lo fuimos descubriendo después”.
La Justicia lo imputó por abuso sexual, grooming, corrupción de menores, promoción de la prostitución y exhibiciones obscenas. A su vez, también habría hecho ofrecimientos de dinero a cambio de contenido sexual, amenazas hacia el entorno familiar de las víctimas y contactos físicos sin consentimiento.
Mientras tanto, la familia de Julieta inició acciones penales y civiles. Por un lado, apuntan contra el acusado por las presuntas estafas; por otro, avanzan contra las entidades bancarias por la supuesta negligencia en los controles. “Los bancos primero responden que la persona autorizó la operación. Después tenés que demostrar todo lo contrario”, explicó Mario.
“Lo de los abusos es gravísimo y tiene que investigarse a fondo, pero también hay familias destruidas económicamente. No puede quedar en segundo plano”, concluyó.