La consigna era «Al que atrapan pierde», pero a 82 no los atraparon: los terminaron remolcando
La consigna era «Al que atrapan pierde» y la caravana de Halloween prometía recorrer Rosario. Pero el operativo terminó con 82 vehículos en el corralón y vecinos de La Florida arrojando piedras para frenarlo. ¿Qué encontraron en los controles?
La Secretaría de Control y Convivencia municipal venía siguiendo los movimientos de una convocatoria que prometía una caravana de motos por Halloween. El punto de encuentro estaba claro: la zona de R. Núñez y la Costanera de La Florida. La consigna que circulaba entre los organizadores era un desafío: «Al que atrapan pierde». La madrugada de este domingo, el operativo municipal y policial terminó con 82 vehículos remitidos al corralón.
El primer golpe, en la estación de servicio
El despliegue incluyó controles fijos y móviles, seguimiento de los grupos y presencia en los puntos de concentración. La primera intervención de peso se dio en bulevar Seguí y Presidente Perón, donde un grupo de motociclistas se había reunido en una estación de servicio. Allí se remitieron 39 motos.
Después, el operativo se trasladó a La Florida, uno de los epicentros de la convocatoria. Con un dispositivo cerrojo, los agentes municipales y policiales hicieron nuevos controles que terminaron con otras 41 motos y dos automóviles remitidos.
Piedras contra el operativo
En ese contexto, un grupo de vecinos de la zona comenzó a arrojar piedras y elementos contundentes para intentar desarticular el procedimiento. El operativo se mantuvo con firmeza pese a la agresión.
Entre las infracciones constatadas aparecieron la falta de documentación obligatoria para circular, la ausencia de elementos de seguridad, escapes antirreglamentarios y varios casos de alcoholemia positiva. Son incumplimientos que, en una circulación masiva de motos, elevan el riesgo para conductores, acompañantes y terceros.
«Veníamos viendo que se iban a reunir muchas personas»
El secretario de Control y Convivencia municipal, Diego Herrera, explicó cómo se anticiparon a la movida: «La intervención fue muy importante. Desplegamos gran cantidad de recursos para este operativo. Veníamos viendo que se iban a reunir muchas personas, incluso de los alrededores de Rosario, para hacer picadas y circular en conjunto de manera temeraria, provocando riesgos también para el resto de la población. Todo con varios lugares de encuentro y un recorrido concreto. Y en función de eso planificamos todo el operativo».
La convocatoria había generado preocupación por las posibles maniobras temerarias y por las molestias que suelen ocasionar a los vecinos de distintos sectores de Rosario. También tuvo réplicas en otras ciudades del país. La madrugada terminó con los 82 vehículos fuera de circulación y en el corralón municipal.
