La construcción en Mendoza frena su carrera: ¿Se viene el derrumbe definitivo del sector?
Los costos de construcción en Mendoza muestran una desaceleración, pero la actividad en el sector se desploma. Los corralones reportan una caída dramática y las obras privadas están paralizadas. ¿Qué está pasando realmente y por qué el crédito es la pieza que nadie quiere mover?
Los números de la construcción mendocina pintan un panorama desolador. Aunque el ritmo de aumento de los costos se desacelera mes a mes, la actividad en el sector se desploma, dejando a la vista una crisis que parece no tener fondo. Los corralones ven caer sus ventas y las obras privadas, salvo excepciones, están paralizadas.
Según los últimos datos del Centro de Ingenieros de Mendoza, el índice de costo de la construcción subió un 2,35% en enero, pero ese incremento se redujo a 1,45% en febrero y volvió a bajar en marzo, hasta el 1,25%. Sin embargo, esta aparente moderación esconde una realidad más cruda.
En la comparación interanual, el índice se mantiene en niveles alarmantes, rondando el 20%. Daniel Dimaría, presidente del Centro de Ingenieros, fue claro al hablar con *El Sol*: “Está disminuyendo el aumento del costo de la construcción, pero en el interanual seguimos en niveles cercanos al 20%”.
La verdadera emergencia: la actividad se hunde
Más allá de los porcentajes fríos, el dato que quita el sueño a los actores del rubro es la marcada caída en la actividad. El relevamiento indica un movimiento muy bajo en los corralones y una paralización casi total de las obras privadas dirigidas a la clase trabajadora.
“Hay una notable disminución de la actividad en los corralones”, afirmó Dimaría sin rodeos. La brecha entre los salarios y los costos se ha vuelto un abismo insalvable. Para dimensionarlo: se necesitan 44 salarios completos para construir una vivienda económica de 60 metros cuadrados.
Esta relación imposible limita el acceso a la construcción para la gran mayoría de los mendocinos. Mientras algunas obras en barrios privados o para sectores de altos ingresos se mantienen, los proyectos de ampliación o construcción nueva de las familias asalariadas han quedado en el olvido. “Es muy difícil que alguien encare una ampliación o una obra nueva”, resumió el ingeniero.
¿Cuánto hay que poner para construir hoy?
Los materiales fueron los principales responsables del aumento mensual de marzo, con una suba del 2,33%. En el último año, acumulan un incremento cercano al 19,5%. La mano de obra, por su parte, no varió en el mes, pero en el período interanual mostró una suba superior al 21%.
Con estos valores, el costo total de la construcción en la provincia acumula un aumento interanual del 20,3%. Traducido a pesos, el panorama es desalentador: el metro cuadrado para una vivienda económica se ubicó en $1.299.196, mientras que para una de calidad media ascendió a $1.721.144.
En dólares, el metro cuadrado ronda los 900 dólares para una vivienda básica, según las cotizaciones analizadas en el informe del Centro de Ingenieros.
El gran cuello de botella: el crédito que no llega
Los actores del sector apuntan a un problema estructural que frena cualquier posibilidad de reactivación: la falta de financiamiento accesible. La oferta crediticia actual no está pensada para quien quiere construir.
“Hoy hay préstamos para comprar, pero no para construir”, sentenció Daniel Dimaría. Esta ausencia de líneas de crédito específicas y a tasas razonables limita drásticamente la posibilidad de iniciar nuevas obras, condenando al sector a un letargo del que no parece haber salida.
El escenario final combina una desaceleración técnica en los costos con una demanda que no logra repuntar, manteniendo a la construcción mendocina en un nivel de actividad mínima y con un futuro incierto.