La construcción riojana no levanta: en menos de tres años se esfumaron 2.100 puestos de trabajo
El titular de la Cámara de la Construcción de La Rioja confirmó que el sector no repunta y que la falta de fondos dejó a miles de trabajadores sin empleo. Las empresas que cerraron y los puestos que se perdieron marcan un golpe que todavía no encuentra freno.
El titular de la Cámara de la Construcción de La Rioja, Héctor Spallanzani, aseguró que las cifras del sector son todas negativas y apuntó directamente a la falta de fondos como el motivo central de la crisis que atraviesa la actividad en la provincia.
El dato más duro lo aportó el propio Spallanzani: en menos de tres años, la construcción riojana perdió 2.100 empleos y cerraron alrededor de 60 empresas. Una sangría que golpeó de lleno a las familias que dependían de las obras, tanto en la capital como en el interior.
Según el referente de la cámara, el desplome no se explica por un factor aislado. La ausencia de fondos para sostener los proyectos fue el detonante de una caída en cadena que dejó a los trabajadores del sector sin fuente laboral.
El impacto en los trabajadores
Los 2.100 puestos perdidos no son solo un número: representan albañiles, oficiales, ayudantes y personal de empresas constructoras que vieron cortada su continuidad laboral. A la par, las 60 firmas que bajaron la persiana dejaron un tendal de deudas y contratos truncos.
Spallanzani sostuvo que el panorama es negativo en todos los rubros del sector y que sin fondos no hay forma de revertir la tendencia. La actividad, que suele funcionar como termómetro de la economía, muestra así su peor cara en la provincia.
Un sector clave que no encuentra respiro
La construcción es uno de los motores que mueve mano de obra de manera directa y también arrastra a proveedores, transporte y comercios vinculados. Cuando ese motor se apaga, el efecto se siente en toda la cadena.
Por ahora, desde la Cámara de la Construcción no ven señales de recuperación y advierten que sin una inyección de fondos el escenario seguirá complicado para las empresas y los trabajadores riojanos.