La copiloto del Learjet que cayó en Palm Beach tenía 20 años y una carrera relámpago
Tenía 20 años, licencia desde los 17 y más de 1300 horas de vuelo. La brasileña Nathalia Gadelha era la copiloto del Learjet que se estrelló en Palm Beach. Minutos antes del impacto, el piloto había reportado hielo y turbulencias. Qué decían los audios.
La identidad de una de las nueve víctimas del accidente aéreo ocurrido el domingo en Florida empezó a trascender en las últimas horas. Se trata de Nathalia Gadelha, la copiloto brasileña de 20 años del Learjet 60 que se estrelló en una zona residencial del condado de Palm Beach, según confirmó su familia a CNN Brasil.
La aeronave había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino a las Bahamas. El impacto terminó con la vida de todos sus ocupantes antes de que el avión estallara en una bola de fuego, de acuerdo con lo informado por el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy.
Una carrera que arrancó temprano
Gadelha vivía y trabajaba en Florida. Había obtenido su licencia de piloto a los 17 años en American Flyers, una de las escuelas de aviación más reconocidas de Estados Unidos, y para el momento del siniestro acumulaba más de 1300 horas de vuelo.
Su madre, Camila Gadelha Corteleti, la recordó en diálogo con el mismo medio: “Era una chica muy buena, responsable y trabajadora. Era copiloto y no podía tomar decisiones”.
Los minutos previos al impacto
El accidente se produjo a las 12.50, hora local, cerca de Military Trail, entre Cresthaven Boulevard y la 10th Avenue North, según precisó la Oficina del Sheriff del condado.
Las comunicaciones entre el comandante —que todavía no fue identificado públicamente— y el control de tráfico aéreo reconstruyen la secuencia previa a la caída. Minutos antes, el piloto había reportado acumulación de hielo en la aeronave, una temperatura exterior de 47 grados bajo cero y turbulencias moderadas que generaban variaciones de hasta 213 metros en la altitud.
“Tenemos hielo ligero y transparente, manejable, y turbulencias moderadas”, le comunicó al Centro de Control de Tráfico Aéreo de Miami, según una grabación difundida por Live ATC.net.
Después informó que empezaba a llover y pidió autorización para ascender. Fue entonces cuando declaró la emergencia y alertó por un descenso descontrolado: “Estamos descendiendo a 2400 metros por minuto, ¡mayday, mayday!, estamos descendiendo a 3000 metros por minuto”.
Poco más tarde advirtió que la nave volaba a exceso de velocidad y bajaba a 6000 metros por minuto. “Vamos a estrellarnos contra el suelo”, exclamó en el audio.
Los datos de seguimiento de vuelo indican que el avión perdió unos 8000 metros de altitud en aproximadamente un minuto, justo antes de que se cortara la transmisión. Imágenes de una cadena local mostraron un cráter en la calle rodeado de llamas, restos de pavimento y una densa columna de humo negro.
El clima, una incógnita abierta
En el momento del accidente había tormentas dispersas en la zona y la aeronave había atravesado una tormenta más intensa minutos antes de iniciar el descenso. Aun así, las autoridades todavía no determinaron si las condiciones meteorológicas tuvieron incidencia en el siniestro.
Los nombres del resto de las víctimas no fueron comunicados hasta el momento.