La Corte falló contra la ley que declaró insalubre a toda la industria papelera de Misiones
En 2008, Misiones declaró insalubre a toda la industria papelera. Dieciocho años después, una empresa llevó el caso hasta la Corte Suprema y el fallo cambió el escenario para miles de trabajadores. ¿Qué sectores quedaron alcanzados y cuáles no?
La Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró este jueves la inconstitucionalidad del artículo 1° de la ley misionera que, desde 2008, declaraba la insalubridad laboral de toda la industria productora de pasta celulosa, papel y cartón en el territorio provincial. La decisión se adoptó en la causa que Papel Misionero inició contra la Provincia de Misiones y pone fin a un largo litigio sobre el alcance de la Ley IX N° 7, antes identificada como Ley 4438.
El máximo tribunal hizo lugar a la queja de la empresa, declaró parcialmente procedente el recurso extraordinario y revocó la sentencia del Superior Tribunal de Justicia de Misiones, que había convalidado la norma provincial.
Por qué la Corte consideró irrazonable la declaración general
El artículo 1° de la ley establecía directamente la “insalubridad laboral de la industria productora de pasta celulosa, papel y cartón en todo el territorio de la Provincia”. Para el tribunal, esa declaración es irrazonable porque coloca bajo el régimen excepcional del trabajo insalubre a todos los trabajadores de la actividad, sin distinguir cuáles son las tareas, sectores o lugares donde existen efectivamente condiciones riesgosas para la salud.
La Corte recordó que la declaración de insalubridad tiene consecuencias laborales y previsionales concretas, como la reducción de la jornada laboral y un régimen jubilatorio diferencial. Por eso, sostuvo que debe fundarse en condiciones de trabajo efectivamente riesgosas y no aplicarse de manera automática a toda una industria.
En su voto, el presidente del tribunal, Horacio Rosatti, señaló que la ley provincial no individualizaba las tareas o ámbitos peligrosos: sometía al mismo régimen tanto a trabajadores expuestos a condiciones nocivas como a quienes cumplían funciones sin esos riesgos.
La contradicción que encontró el fallo
Uno de los argumentos centrales del fallo apunta a la propia estructura de la norma sancionada en Misiones. Mientras el artículo 1° declaraba insalubre a toda la industria papelera, otro artículo disponía que la Secretaría de Trabajo realizara inspecciones e informes técnicos en los establecimientos para determinar qué lugares, sectores y tareas presentaban condiciones de insalubridad.
Para la Corte, ambas disposiciones se contradecían: si toda la actividad ya había sido declarada insalubre, carecía de sentido hacer inspecciones posteriores para establecer qué sectores reunían esas características. El fallo lo sintetizó con una frase: “la conclusión no puede preceder al análisis”. Primero deben evaluarse las condiciones concretas de cada espacio o tarea y, a partir de esos estudios, definirse si corresponde aplicar el régimen especial.
Qué sigue vigente para Papel Misionero
La sentencia no deja sin efecto todas las medidas adoptadas en materia de insalubridad dentro de la industria. La propia Corte aclaró que mantiene su validez la Resolución 185/2012 de la Secretaría de Trabajo y Empleo de Misiones, que declaró insalubres determinados sectores de la planta de Papel Misionero tras inspecciones técnicas.
Entre las áreas alcanzadas figuran digestión, horno de cal, máquina de papel, caldera de recuperación, caldera de potencia, taller de mantenimiento y preparación de madera. Esas inspecciones se hicieron con asistencia técnica de la Universidad Nacional de Misiones y detectaron, entre otros factores, niveles de ruido superiores a los 85 decibeles y presencia de sulfuro de hidrógeno.
El tribunal no cuestionó la posibilidad de declarar insalubre una actividad o sector cuando hay verificaciones que acreditan riesgos laborales. Lo que consideró contrario a la Constitución fue extender esa calificación de manera general a toda una industria, sin importar las tareas de cada trabajador.
El acuerdo Rovira-Álvarez que impulsó la ley
La norma se sancionó en 2008 y tuvo como impulsores al entonces diputado Erico Álvarez, dirigente del gremialismo papelero, y a Carlos Rovira, que por entonces presidía la Cámara de Representantes.
Álvarez había ingresado a la Legislatura en 2005 por el Frente Renovador, aunque después se alejó del oficialismo y se posicionó contra el intento de reforma constitucional que buscaba habilitar una nueva reelección de Rovira. Sin embargo, en diciembre de 2007 acompañó a Rovira cuando este fue elegido por primera vez presidente de la Legislatura. Álvarez explicó públicamente que su decisión estuvo vinculada con compromisos para avanzar en proyectos destinados a los trabajadores papeleros, entre ellos la declaración de insalubridad de la actividad.
El dirigente gremial sostuvo que priorizaba los beneficios para los trabajadores por encima de las diferencias partidarias y aseguró que había recibido el compromiso de impulsar la iniciativa. Ese entendimiento político antecedió a la sanción de la ley un año después.
La sanción de 2008 y la defensa de Rovira
El 10 de julio de 2008, la Cámara de Representantes aprobó la norma que declaró la “insalubridad laboral de la industria productora de pasta celulosa, papel y cartón en todo el territorio provincial”. La votación general fue unánime, aunque cuatro legisladores rechazaron en particular el artículo 1°, el mismo apartado que extendía esa condición a toda la actividad y que ahora, 18 años después, la Corte Suprema declaró inconstitucional.
La sanción contó con el acompañamiento de trabajadores papeleros, mientras sectores empresariales cuestionaron desde el inicio los fundamentos técnicos y jurídicos de la medida.
Rovira fue uno de sus principales defensores. Durante el debate sostuvo que había asumido el compromiso de trabajar junto a Álvarez para conseguir los consensos necesarios y respondió a quienes advertían que la iniciativa podía ser inconstitucional. “No le tememos a quienes le ponen el ropaje de la inconstitucionalidad”, afirmó entonces el dirigente.
También argumentó que la protección de los trabajadores debía ocupar un lugar central frente a los avances tecnológicos y productivos de la industria. Los cuestionamientos empresarios, en cambio, apuntaban a que la declaración de insalubridad debía surgir de estudios e inspecciones sobre lugares y tareas específicas. Esa discusión jurídica terminó convirtiéndose después en el eje del planteo de Papel Misionero.

