La Corte Suprema de Santa Fe se opuso a la reforma laboral que impulsa el gobierno provincial
La Corte Suprema de Santa Fe rechazó la reforma laboral impulsada por el gobierno provincial al considerarla inaplicable, aunque no se opuso a su tratamiento legislativo. El máximo tribunal propuso en su lugar sumar más jueces.
El máximo tribunal consideró que el proyecto de modificación del Código de Procedimiento Laboral es “inaplicable” y propuso en su lugar sumar más jueces. Pese al rechazo inicial, los cortesanos no se opusieron a su tratamiento legislativo.
Con una frase contundente, el juez Ruben Weder sentenció: “Así como lo estás proponiendo, es inaplicable”. Así recibió a los senadores provinciales que se reunieron con los miembros de la Corte para analizar los cambios al Código de Procedimiento Laboral, una reforma que el gobierno busca para frenar la llamada “industria del juicio” por accidentes laborales.
El juez Roberto Falistocco sumó su rechazo: “Lo que se necesita son más jueces, no más peritos”. Argumentó que cada juzgado laboral de Rosario recibe unas 2.500 causas al año, una avalancha de expedientes.
El proyecto de ley propone crear un cuerpo especial de peritos oficiales que actúen directamente sobre las causas. La Corte, en cambio, prefiere que los casos sigan siendo atendidos por peritos elegidos por sorteo de una lista, quedando los oficiales como auditores, similar al sistema de Mendoza.
La diferencia clave está en la forma de cobro: los peritos oficiales cobran un sueldo judicial, mientras que los de la lista cobran honorarios según la magnitud del incidente. Para el gobierno provincial, esa modalidad incentiva a agravar el perjuicio del trabajador, un resquicio que aprovechan “los caranchos” para alimentar “la industria del juicio”.
Del lado legislativo asistieron los senadores Felipe Michlig, Pablo Verdecchia, Alcides Calvo, Leticia Di Gregorio, Rodrigo Borla, Esteban Motta, Armando Traferri, Ciro Seisas, Leonardo Diana, Germán Giaccomino y Eduardo Rosconi, acompañados por los diputados José Corral y Martín Rosúa, autores de la norma.
Los legisladores contraatacaron señalando que en Mendoza los peritos oficiales detectan incidentes inflados, y que la propia Corte mendocina evalúa ir hacia un modelo similar al propuesto en Santa Fe.
El encuentro transcurrió golpe a golpe hasta que emergió una diferencia entre los cortesanos. Mientras Weder encabezaba una visión conservadora de sumar jueces, otros como Daniel Erbetta y Jorge Baclini entendían que la solución no era cargar más al sistema sino resolver el problema de raíz.
No se puso sobre la mesa la propuesta de la jueza Margarita Zabalza de implementar en el fuero laboral un sistema similar al penal, con un Colegio de Jueces y máxima oralidad, visto como una solución más integral.
Finalmente, la Corte no se opuso a la aprobación legislativa, que ocurrió por unanimidad en el Senado esa misma tarde, y quedó abierta una mesa de seguimiento durante el año de transición.
El presidente de la Corte, Rafael Gutiérrez, arrancó a los legisladores el compromiso de tener más intervención en temas legislativos vinculados a la Justicia, como las reformas del código procesal civil y comercial y del contencioso administrativo.