La Corte Suprema mete presión a Formosa: la provincia responde con dureza y un detalle clave
La Corte Suprema se metió en la reforma constitucional de Formosa, pero el gobierno provincial tiene un as bajo la manga. ¿Qué dijo la fiscal de Estado sobre la notificación que nadie recibió?
Mientras los medios nacionales agitaban la noticia, el gobierno formoseño salió a marcar la cancha ante el máximo tribunal del país. La disputa por la nueva Constitución provincial recién comienza, y desde Casa de Gobierno aseguran que no se moverán ni un milímetro.
El conflicto se disparó cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación se declaró competente para analizar una demanda que apunta directamente contra la cláusula transitoria cuarta del texto constitucional reformado. Pero, ojo, porque la provincia todavía no recibió ninguna notificación formal.
Así lo dejó claro la fiscal de Estado, Stella Maris Zabala, quien salió a poner paños fríos ante las especulaciones de la oposición y a explicar el intrincado camino procesal que debe recorrerse antes de que Formosa dé el primer paso.
¿Qué dijo la fiscal de Estado?
Zabala fue contundente al describir el procedimiento: “La notificación tiene que venir a nosotros a través del Juzgado Federal, en la persona del señor gobernador Gildo Insfrán y de la fiscal de Estado, y recién ahí estaremos notificados de la resolución”.
La funcionaria remarcó que la declaración de competencia por parte de la Corte es apenas el paso previo para correr el traslado de la demanda y habilitar los plazos para responder. Nada más.
¿Por qué tanto revuelo?
El núcleo de la controversia está en la cláusula transitoria cuarta de la reforma constitucional. Zabala fue precisa para evitar malentendidos: “La Constitución se reformó y no se permite la reelección, y se está cuestionando una cláusula transitoria”.
Con estas palabras, la funcionaria intentó acotar el foco del debate judicial y frenar las narrativas que buscan inflar el conflicto político.
Ante las reacciones apresuradas, la fiscal de Estado recordó que la función pública y la abogacía enseñan a no dar nada por sentado. “Hasta que exista un fallo firme y consolidado, sin posibilidad de ser discutido”, sentenció.
Mientras tanto, Formosa se planta firme en defensa de su autonomía, pero con la paciencia que exige el derecho. La pelota, por ahora, está del lado de la Corte.