La Costanera salvó a Santiago: el secreto que evitó una tragedia histórica en la ciudad
La intendente Fuentes cuenta cómo Santiago del Estero resistió una crecida histórica. ¿Qué papel jugó la Costanera y qué encontraron en los canales que complicó todo? Los detalles de un operativo que evitó lo peor.
La intendente Norma Fuentes reveló cómo la infraestructura de defensa del río Dulce contuvo una crecida extraordinaria que pudo haber sido catastrófica para varios barrios. Las intensas lluvias de esta semana, sumadas a una erogación masiva desde el Embalse Río Hondo, pusieron a prueba las obras que hoy son consideradas vitales.
En una entrevista con *Radio Panorama*, la jefa comunal detalló que el fenómeno fue una combinación de eventos poco frecuentes. El martes se registraron precipitaciones que superaron los 110 milímetros en pocas horas, a lo que se sumaron las lluvias en la cuenca alta en Tucumán y una descarga desde el dique que alcanzó casi 1.800 metros cúbicos por segundo.
Frente a este escenario crítico, Fuentes remarcó que la Costanera y las defensas construidas sobre la ribera demostraron una eficacia total. “La Costanera ha trabajado muy bien, funciona muy bien y da garantía de estabilidad”, afirmó, recordando que la obra fue ejecutada por la provincia y luego complementada con refuerzos municipales.
¿Qué hubiera pasado sin las defensas?
La intendente fue contundente al evaluar el panorama alternativo. Sostuvo que, sin estas líneas de defensa nuevas en el margen del río, la situación habría sido muy diferente para varios sectores de la ciudad. Incluso recordó que, antes de su construcción, lluvias de mediana intensidad ya generaban problemas graves en barrios cercanos al cauce.
Los especialistas calificaron este evento hidrológico como de “recurrencia muy baja”, un fenómeno que puede presentarse cada 200 o 300 años. Esto convierte a la reciente crecida en un suceso extraordinario que puso a prueba toda la planificación urbana.
Monitoreo y operativos en tiempo real
Fuentes destacó el sistema de monitoreo que permitió seguir en tiempo real la evolución del río. “No hay nada que se produzca en la ciudad que no esté monitoreado”, aseguró, resaltando la coordinación con organismos técnicos del municipio, la provincia y universidades.
Durante el pico de la emergencia, el municipio desplegó más de 30 camiones y equipos especiales para tareas de drenaje y asistencia. Un punto crítico fue el sector de La Católica, donde se instalaron bombas para evitar que los desagües que van al río se rebalsaran.
Actualmente, el caudal comenzó a descender de manera gradual, aunque el proceso es lento por el enorme volumen de agua que aún circula. La intendente advirtió sobre la necesidad de paciencia mientras se normaliza la situación.
Un llamado de atención a los vecinos
Uno de los problemas que complicó el escurrimiento fue la basura encontrada en los canales. Fuentes reveló que durante los operativos se hallaron bolsas de residuos, colchones, sillones y escombros dentro de los 57 kilómetros de canales pluviales de la ciudad.
“Tenemos 57 kilómetros de canales que se limpian periódicamente, pero muchas veces aparecen residuos que generan problemas”, explicó. La jefa comunal hizo un llamado urgente a los vecinos para que eviten arrojar residuos en la vía pública o en los desagües, una práctica que agrava los efectos de las lluvias intensas.
Finalmente, Norma Fuentes concluyó que la combinación de obras hidráulicas, monitoreo técnico y trabajo coordinado permitió atravesar una situación compleja sin consecuencias mayores. “Cuando se toman decisiones con racionalidad técnica y planificación, se pueden enfrentar este tipo de fenómenos extraordinarios”, sentenció.