La Costanera se prepara para una jornada de música y reclamo: qué pasará este sábado
Música, ceremonia ancestral y un reclamo que crece: el Festival Pacharambla se prepara para hacer oír su voz en la Costanera. ¿Qué hay detrás de esta movida?
La rambla rosarina volverá a ser el epicentro de una protesta cultural que promete convocar a cientos de vecinos. Este sábado 1° de agosto, desde el mediodía, la bajada Gallo y la avenida Costanera serán el escenario del «Festival Pacharambla», una iniciativa que une la celebración del Día de la Pachamama con la defensa del espacio público.
¿Qué actividades habrá en el festival?
La jornada combinará la tradicional ceremonia a la Pachamama, ferias autogestivas, intervenciones artísticas y sorteos. Los organizadores invitan a los asistentes a llevar sus propias ofrendas —como frutas, verduras, bebidas o sahumos— para participar del ritual, que será liderado por referentes de pueblos originarios.
La música local tendrá un papel protagónico. La banda rosarina Divergencia, con una fuerte esencia de rock nacional, será una de las atracciones principales. Su sonido rinde homenaje a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Soda Stereo, Luis Alberto Spinetta, Charly García y Fito Páez, y promete hacer vibrar la costa.
Un festival en medio del reclamo
Bajo la consigna de defender «una rambla viva, pública y para todxs», el espíritu festivo no ocultará la protesta contra las remodelaciones en la Costanera norte. Detrás de esta movida están vecinos de la zona y de diversos barrios, pescadores, kayakistas, deportistas y más de 30 agrupaciones.
Todos comparten un objetivo urgente: proteger el único espacio de acceso público al río que queda en la ciudad. «Creemos en una Rambla bien mantenida, una playa cuidada y de acceso libre y gratuito para todos», sostienen desde la organización.
El festival llega apenas días después de la manifestación del miércoles 29 de julio frente a los Tribunales provinciales de avenida Pellegrini y Balcarce. Allí denunciaron el incumplimiento, por parte del Municipio, de una orden judicial que había dictaminado la suspensión momentánea de las obras, que sin embargo continuaron.
El principal foco de conflicto es la instalación del Parque Acuático en la Rambla. Los manifestantes enumeran tres motivos centrales para oponerse: restringe el acceso a un espacio público, impide la participación ciudadana y oculta información oficial sobre una obra pública.
Rogelio “Chango” Bramajo, guardavidas e integrante del colectivo, alertó sobre los cambios drásticos en la costa. Según detalló, ya se ocuparon alrededor de 80 metros de playa, contradiciendo las promesas iniciales de que la arena no se vería afectada. Además, preocupa la falta de un plano definitivo y la posible instalación de un local de fast food en el frente costero.
“Pedimos sí que se haga cumplir la ley, porque nosotros confiamos en la ley”, sentenció Bramajo. Ante la falta de respuestas, la comunidad redobla la apuesta este sábado: defender la tierra y el espacio público, celebrando la identidad cultural de cara al río.
Para conocer el listado completo de los motivos en contra del Parque Acuático, los organizadores invitan a visitar la página oficial del movimiento.