La crecida del río Neuquén complicó la reparación de la Balsa Huitrín y ahora buscan recuperarla
La crecida del río Neuquén desplazó a la Balsa Huitrín y complicó su reparación. ¿Podrán los técnicos recuperarla y devolver el servicio a los pobladores del norte neuquino?
La Dirección Provincial de Vialidad del Neuquén ya puso manos a la obra para rescatar la emblemática Balsa Huitrín, que se desplazó de su lugar de resguardo tras una crecida extraordinaria del río Neuquén. El objetivo es retomar el plan de reparación integral y devolver el servicio lo antes posible.
La balsa, que opera sobre la Ruta Provincial Nº 9 en el norte de la provincia, había sido retirada del cauce el 22 de abril en un operativo planificado. La decisión se tomó porque, tras más de ocho décadas de servicio y cuarenta años sin una intervención de gran magnitud, el casco presentaba un deterioro severo: corrosión generalizada, pérdida de espesor de chapa y perforaciones. Los técnicos del Distrito III, con maquinaria de gran porte, la sacaron del agua para evaluar los daños.
¿Qué encontraron los técnicos al inspeccionarla?
El relevamiento integral confirmó que la reparación va mucho más allá de un mantenimiento común. Según el informe oficial, será necesario reemplazar sectores de chapa del fondo, aplicar un tratamiento completo contra la corrosión y realizar trabajos de soldadura de gran magnitud. Todo esto requiere documentación técnica, presupuesto y los trámites administrativos de contratación que exige la ley.
Pero mientras se avanzaba en esas etapas previas, la naturaleza metió la cola. Una crecida extraordinaria del río Neuquén, con caudales muy superiores a los habituales para esta época, alcanzó el sector donde la balsa estaba apoyada en la margen. La fuerza del agua la desplazó, complicando el cronograma.
¿Por qué la dejaron en tierra?
Vialidad explicó que mantener la embarcación en tierra era el procedimiento correcto, ya que una reparación estructural de esta envergadura exige que el casco esté completamente fuera del agua durante toda la intervención. El desplazamiento, aseguran, obedeció a un fenómeno hidrológico excepcional que excedió cualquier previsión ordinaria.
Ahora, la prioridad es recuperar la balsa y continuar con las obras. El Gobierno provincial ratificó su compromiso con la preservación de este medio de cruce vital para pobladores, crianceros y trabajadores del norte neuquino. Además, la Balsa Huitrín tiene un valor histórico incalculable: fue declarada Patrimonio Provincial y es la última de su tipo que queda en la provincia.