La crecida del río no da tregua en Corrientes: a quiénes van a buscar casa por casa
Hay familias que quedaron con lo puesto y pacientes que no pueden interrumpir sus tratamientos. El municipio salió a buscarlos zona por zona, pero la asistencia depende de un listado que se armó antes de que el río creciera.
La Municipalidad de Corrientes redobló la asistencia sanitaria en los sectores norte y sur de la capital, los más castigados por la crecida del río. El foco está puesto en las familias autoevacuadas y en las personas con mayor riesgo para su salud.
El operativo lo llevan adelante la Secretaría de Desarrollo Humano y la Secretaría de Salud, en el marco de la gestión del intendente Claudio Polich. Incluye asistencia alimentaria, controles médicos y seguimiento de pacientes vulnerables.
Qué controles se hacen en terreno
Los equipos de salud toman signos vitales y evalúan el estado general de los evacuados. También hacen seguimiento y control de embarazadas, niños y adultos mayores.
Ese trabajo permite detectar posibles complicaciones a tiempo y facilitar derivaciones oportunas cuando la situación lo requiere.
La lista que se armó antes de que el agua subiera
Uno de los ejes del operativo es la prevención que se organizó semanas antes de la emergencia. Desde el área sanitaria se elaboró un padrón de pacientes de las zonas potencialmente afectadas.
El objetivo era identificar a quienes necesitan mayor acompañamiento y ordenar la respuesta según sus necesidades. Con ese relevamiento, el municipio puede priorizar la atención, sostener la continuidad de los tratamientos y actuar más rápido ante cualquier situación que exija intervención médica.
Medicamentos y vacunas, listos desde antes
Como parte de la preparación, también se reforzó el abastecimiento en las farmacias de las Salas de Atención Primaria de la Salud (SAPS). Se sumaron antibióticos, antihipertensivos, elementos para rehidratación, analgésicos, antitérmicos y materiales de primeros auxilios.
En las semanas previas se hicieron además jornadas de vacunación para el personal municipal que trabaja en la vía pública, con el fin de revisar y completar los esquemas de inmunización.
Los riesgos que trae el agua
Las inundaciones pueden aumentar la exposición a enfermedades por contacto con agua contaminada, infecciones de la piel, afecciones respiratorias y lesiones. Por eso, además de la asistencia directa, se mantiene la vigilancia sanitaria y el monitoreo de las personas que necesitan atención continua.
Desde la Secretaría de Salud señalaron que la prioridad es acompañar a las familias durante la emergencia, garantizar el acceso a los cuidados esenciales y anticiparse a posibles riesgos, sobre todo entre los sectores más vulnerables.
Las acciones forman parte de la respuesta integral de la gestión de Polich, con el trabajo articulado de las distintas áreas municipales para sostener la presencia de los equipos en el territorio.