La crisis del CONICET golpea a Salta y Jujuy: ocho científicos en la cuerda floja
Ocho científicos de Salta y Jujuy enfrentan la pérdida de su trabajo por la crisis del CONICET. ¿Qué pasará con las investigaciones clave para la región?
La incertidumbre por la continuidad de unas 400 becas posdoctorales del CONICET ya tiene víctimas concretas en el norte del país. Según pudo saber InformateSalta, ocho investigadores de Salta y Jujuy podrían perder su trabajo mientras otros siguen esperando desde 2023 un ingreso efectivo a la Carrera del Investigador Científico, a pesar de haber superado todas las etapas.
¿Quiénes son los afectados?
Una investigadora del organismo, que pidió reserva de identidad, explicó que hay científicos con el alta en carrera aprobada que aguardan su designación desde hace más de un año. "El ingreso a carrera es durísimo, son muchos los requisitos académicos y de investigación que se requieren, y ellos aprobaron esas instancias", afirmó la letrada.
Hasta hace poco, quienes esperaban su nombramiento recibían una beca extraordinaria por seis meses. Sin embargo, esa herramienta se suspendió. "Decidieron no dar más esas becas extraordinarias porque no se sabe cuándo van a autorizar esos ingresos", señaló, atribuyendo la medida a los recortes presupuestarios que atraviesa el sistema científico nacional.
El impacto más allá de los laboratorios
La investigadora advirtió que las consecuencias trascienden a los trabajadores directamente afectados. En Salta y Jujuy existen diez institutos de investigación, además de grupos que operan en hospitales, universidades y otros organismos. Allí se desarrollan estudios sobre enfermedades como Chagas, Leishmaniasis, HPV y salmonella, junto a proyectos vinculados con alimentos regionales, energías no convencionales, minería, sustentabilidad, arqueología y estudios territoriales.
"Sin ese financiamiento nacional, muchas de esas investigaciones lamentablemente se van a perder", advirtió. También remarcó que esto afecta la capacidad de las provincias para generar conocimiento propio y desarrollar soluciones adaptadas a sus necesidades.
Un síntoma de una crisis más profunda
Para la científica, el reclamo por los 400 becarios es solo la punta del iceberg. "Estos 400 becarios posdoctorales son uno de tantos síntomas de la crisis que atraviesa el sistema científico nacional", expresó. Destacó además que el trabajo del CONICET tiene un impacto directo en la vida cotidiana: "La investigación no es solo generación de conocimiento; genera soluciones y aplicaciones para nosotros como salteños, desde temas de salud hasta el acceso al agua".
Mientras tanto, desde el Gobierno nacional sostienen que no está prevista una ampliación presupuestaria para atender el pedido de los investigadores. El conflicto continúa abierto y la incertidumbre se mantiene para quienes esperan una definición sobre su futuro laboral y académico.