La crisis que dejó sin atención a miles de jubilados: médicos huyen y nadie quiere tomar el mando
Miles de jubilados quedaron atrapados en un sistema de salud que se desmorona. ¿Qué está pasando realmente dentro del PAMI local que tiene a los médicos abandonando sus puestos y a las autoridades huyendo de la responsabilidad?
La delegación de PAMI en Tandil está al borde del colapso, con miles de afiliados enfrentando demoras de meses para ser atendidos y una fuga masiva de profesionales que agrava la situación. La falta de una conducción clara profundiza el caos en el sistema de salud para adultos mayores.
Uno de los problemas más graves es el éxodo de médicos de cabecera. En las últimas semanas, varios profesionales decidieron dejar de atender por PAMI, lo que incrementó la presión sobre un sistema ya saturado. Actualmente, unos 24 mil afiliados dependen de poco más de 30 médicos en la ciudad.
Según las fuentes consultadas por el medio local La Voz de Tandil, la situación estaría vinculada a cambios en la modalidad de pago implementados a nivel nacional, que habrían reducido los ingresos de los profesionales. En ese contexto, muchos médicos analizan por estas horas si continúan o no trabajando bajo el sistema de cápitas.
¿Por qué no llegan nuevos médicos?
Aunque hay profesionales interesados en incorporarse, las habilitaciones desde la sede central se encuentran demoradas, lo que impide reforzar la cobertura. A su vez, la distribución de pacientes es desigual ya que algunos médicos tienen a su cargo hasta 1.500 afiliados, mientras que otros atienden entre 300 y 400.
Las dificultades también se extienden a la atención especializada. Conseguir un turno puede demorar entre cuatro y cinco meses, y en áreas como odontología directamente no hay servicio disponible. En localidades cercanas como María Ignacia-Vela, con unos 300 afiliados, los pacientes deben trasladarse a Tandil para ser atendidos, tras la falta de cobertura local.
Una delegación abandonada a su suerte
En paralelo, la delegación de PAMI en Tandil se encuentra acéfala. Tras la salida de Martiniano Corbetta, quien dejó el cargo para asumir como concejal por La Libertad Avanza, el puesto aún no fue cubierto por el Gobierno nacional.
Según trascendió, hubo ofrecimientos a posibles reemplazantes, pero ninguno aceptó asumir en un contexto marcado por la alta demanda, la falta de recursos y una abultada deuda con prestadores como centros de diagnóstico, laboratorios y farmacias.
La agencia local depende de la UGL XI con sede en Mar del Plata, y dentro del propio organismo algunos trabajadores deslizan que no habría una decisión inmediata de designar nuevas autoridades. A esto se suma la versión de posibles retiros voluntarios a nivel nacional, lo que genera aún más incertidumbre.