La cuenca neuquina ya define el mapa petrolero: el crudo no convencional marca un récord que pocos veían venir
Mientras los yacimientos de siempre se apagan, la cuenca neuquina rompe récords y ya define el mapa petrolero del país. ¿Qué pasó con el gas?
La producción de hidrocarburos en Argentina sigue creciendo gracias al avance de Vaca Muerta, que ya representa alrededor del 70% del petróleo que se extrae en el país, según los últimos datos del INDEC.
El avance de los recursos no convencionales está reconfigurando el mapa energético nacional. Mientras los yacimientos tradicionales muestran un declive sostenido, los nuevos desarrollos de la cuenca neuquina ganan terreno y llevan la extracción a cifras históricas.
Los datos correspondientes a agosto reflejan que la producción de petróleo no convencional creció un 26,9% interanual y superó los tres millones de metros cúbicos durante el mes. En contraste, la extracción proveniente de áreas convencionales cayó un 8% en comparación con el mismo período del año anterior.
Este contraste evidencia cómo los nuevos desarrollos petroleros están tomando la delantera frente a los yacimientos maduros. Gracias a este crecimiento, el crudo no convencional ya representa alrededor del 70% del petróleo que se extrae en el país.
El incremento de la producción permite compensar la menor actividad de los campos tradicionales y modifica la composición de la oferta nacional de hidrocarburos. En ese escenario, las empresas que operan en la cuenca neuquina tienen un papel cada vez más relevante para sostener los niveles de extracción.
El gas no convencional también gana terreno, pero a otro ritmo
En el mercado gasífero, el crecimiento resulta más moderado. Según los registros del INDEC, la producción de gas no convencional aumentó un 3,1% interanual, mientras que la extracción convencional retrocedió un 11,2%. De esta manera, el gas proveniente de formaciones no convencionales ya representa cerca del 70% de la producción total del país.
La diferencia entre ambos segmentos deja en evidencia el peso que adquirieron las nuevas técnicas de extracción. Aunque el gas no convencional también enfrenta desafíos para ampliar su producción, su avance permite reducir el impacto de la caída registrada en las áreas tradicionales.
En este contexto, Vaca Muerta se posiciona como una pieza central para abastecer la demanda de energía y acompañar las necesidades de la actividad industrial. Su evolución también está vinculada con las inversiones destinadas a perforar nuevos pozos, mejorar las instalaciones y ampliar la capacidad de transporte y procesamiento.