La cumbre secreta de la DEA en Buenos Aires: qué se definió puertas adentro del Sheraton
La cumbre más secreta del año reunió a la cúpula de la DEA con Javier Milei en Buenos Aires. ¿Qué se habló sobre el narcotráfico y el visa waiver? Los detalles que nadie contó.
Buenos Aires fue el escenario elegido para la 40° Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), un encuentro que por primera vez en la historia reunió en el país a las máximas autoridades antidrogas de Estados Unidos. El titular de la DEA, Terrence Cole, y el fiscal general Todd Blanche encabezaron la delegación norteamericana, en una jornada que se desarrolló bajo un hermetismo total en el Hotel Sheraton.
¿Quiénes estuvieron en la cumbre?
Además de Cole y Blanche, el presidente Javier Milei y el embajador estadounidense Peter Lamelas dijeron presente en el encuentro. La presencia del mandatario argentino no fue confirmada oficialmente, pero fuentes cercanas al Gobierno aseguraron que mantuvo un breve intercambio con los funcionarios de Washington.
La cumbre, que suele realizarse en países aliados de Estados Unidos, tuvo como eje central la lucha contra el narcotráfico y el denominado “narcoterrorismo”. Uno de los participantes la definió como “la pata civil” de la estrategia impulsada por Donald Trump, en clara referencia a que el enfoque no se limita al plano militar.
¿Qué se sabe del programa “visa waiver”?
Durante la jornada también trascendió el interés de Washington en que la Argentina pueda acceder próximamente al programa “visa waiver”, que permite a los ciudadanos ingresar a Estados Unidos sin necesidad de visa. Si bien no hubo anuncios formales, la posibilidad fue recibida con optimismo por parte de los funcionarios argentinos presentes.
Sin embargo, la iniciativa genera tensiones en América Latina. Algunos gobiernos de la región mantienen reparos frente a una mayor participación militar en la lucha contra las drogas, un punto que no fue discutido abiertamente en la conferencia pero que sobrevuela el clima político regional.
El hermetismo que rodeó al encuentro no impidió que se filtraran algunos detalles: se habló de cooperación en inteligencia, intercambio de información y posibles operativos conjuntos. La Argentina se posiciona así como un socio estratégico de Estados Unidos en la región, aunque el costo político de esa alianza todavía está por verse.