La decana de la UNPA-UARG pidió que se cumpla la Ley de Financiamiento: "El desgaste no significa dejar de pelear"
Karina Franciscovic, decana de la UNPA-UARG, habló antes de la quinta Marcha Federal Universitaria. Su testimonio sobre lo que ocurre puertas adentro de la universidad pública y el pedido que le hizo al Gobierno.
En la previa de la la quinta Marcha Federal Universitaria">quinta Marcha Federal Universitaria">quinta Marcha Federal Universitaria, la decana de la Unidad Académica Río Gallegos de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA-UARG), Karina Franciscovic, se refirió al escenario que atraviesa la educación superior y explicó por qué considera necesario sostener el reclamo por el financiamiento universitario.
En diálogo con el programa Fuera de Contexto, de Radio Nuevo Día, la decana señaló que desde la unidad académica convocaron a la movilización y trabajaban para acompañarla con la mayor participación posible. También remarcó la importancia de que las manifestaciones se desarrollen en todas las provincias, más allá de las diferencias en la cantidad de asistentes respecto de las grandes concentraciones de Buenos Aires.
Franciscovic sostuvo que las universidades agotaron las instancias institucionales para reclamar el cumplimiento de la ley aprobada por el Congreso, pero que la situación todavía no se resolvió. "Somos respetuosos de todas las instituciones, porque hicimos todos y cada uno de los pasos que se tenían que hacer y se siguen cumpliendo", afirmó. Y agregó que la falta de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario "daña el entramado social".
El desgaste y las dificultades para sostener las universidades
Al analizar el recorrido de las movilizaciones, la decana reconoció que existe cansancio entre quienes forman parte del sistema universitario, aunque consideró que eso no debe significar el abandono de los reclamos.
"Hay un cansancio, obviamente hay un desgaste, pero el desgaste no significa dejar de pelear, sino al contrario", manifestó. En ese sentido, defendió la continuidad del debate público y la necesidad de explicar el papel que cumplen las universidades en la sociedad.
Advirtió que gestionar en un contexto de incertidumbre presupuestaria se vuelve cada vez más complejo. Entre las preocupaciones mencionó los gastos de funcionamiento, los servicios públicos, la cobertura de las cátedras, la investigación, las actividades de extensión y el mantenimiento de la infraestructura.
Franciscovic explicó que la falta de previsibilidad impide planificar con normalidad y obliga a tomar decisiones con cautela, sin saber con certeza cuáles serán los recursos disponibles en los meses siguientes.
El atraso salarial y el impacto en docentes y estudiantes
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la situación salarial de quienes trabajan en las universidades. La decana señaló que los ingresos atrasados frente a la inflación generan dificultades crecientes y llevan a muchos trabajadores a buscar otras fuentes laborales.
"Hace que también sea cada vez más difícil que las personas que están en las distintas universidades puedan seguir trabajando en ellas y se ven obligadas muchas al pluriempleo", explicó.
Para Franciscovic, esa situación no solo afecta a cada trabajador, sino también al funcionamiento de las instituciones, ya que cumplir jornadas de 12 o 14 horas diarias no constituye una condición ideal para sostener el trabajo universitario.
La preocupación también alcanza a los estudiantes, especialmente a quienes necesitan acompañamiento económico para continuar sus carreras. En ese sentido, remarcó que el rol de la universidad pública no se limita al dictado de clases y la entrega de títulos, sino que incluye políticas destinadas a reducir las desigualdades y garantizar oportunidades.
Entre ellas mencionó las becas de conectividad, fotocopias y apoyo tecnológico, además de servicios como jardines, residencias y comedores universitarios.
"Nosotros no solamente dictamos las cátedras y otorgamos después un título", sostuvo. Según explicó, las universidades generan herramientas para que quienes comienzan una carrera puedan continuar sus estudios y no se vean obligados a abandonarlos por dificultades económicas.
"No podés disponer del presupuesto como deberías"
Franciscovic también se refirió a la falta de previsibilidad con la que deben trabajar las autoridades universitarias. Según explicó, las limitaciones presupuestarias afectan la capacidad de administrar recursos, planificar actividades y responder a las necesidades de la comunidad educativa.
"No podés ser eficiente, porque no podés disponer del presupuesto como deberías", afirmó durante la entrevista.
En ese contexto, consideró que las consecuencias del conflicto van más allá de una discusión administrativa sobre el financiamiento. A su entender, están en juego las posibilidades concretas de sostener la educación pública como una herramienta para ampliar el acceso a la formación superior.
"No nos pasa indiferente que, porque hay una cuestión que no se termina de ver en el todo, se termine como perdiendo lo que otros han construido, por lo menos para nuestra sede, en los últimos 30 años", expresó.
Finalmente, Franciscovic aseguró que la gestión continuará intentando sostener las actividades de extensión, garantizar la cobertura de las cátedras y mantener las becas disponibles, dentro de las posibilidades existentes.
"Estamos convencidos de que tenemos que seguir haciéndolo", concluyó.