La declaración de los tucumanos acusados de lavar dinero para el Comando Vermelho que puede liberar a sus madres
¿Qué dijeron los tucumanos acusados de lavar dinero para el Comando Vermelho? Sus declaraciones podrían liberar a sus madres. Los detalles que nadie contó.
Dos jóvenes tucumanos, Mauricio Alejandro Córdoba y Francisco Alejandro Aragón, dieron un paso clave en la causa por presunto lavado de US$14 millones para el Comando Vermelho. Negaron conocer el origen criminal de los fondos y aseguraron que sus madres, también detenidas, no tuvieron participación alguna, un giro que podría cambiar el rumbo de la investigación.
Ambos, de 28 años, fueron indagados por separado ante la Justicia Federal, pero coincidieron en su estrategia: se definieron como “arbolitos virtuales” y afirmaron que operaban con criptomonedas de manera legal, inscriptos ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Según fuentes judiciales, estas declaraciones podrían beneficiar directamente a Elisa Torres Toledo y Alejandra Agüero, las madres de los acusados, quienes permanecen detenidas. Si el juez considera aclarada su intervención, ambas podrían recuperar la libertad en las próximas horas.
¿Qué dijeron los acusados?
Córdoba y Aragón admitieron haber comprado y vendido criptomonedas, pero rechazaron haber movilizado los US$14 millones que les atribuye la Fiscalía. Aseguraron que los bienes encontrados a su nombre no guardan relación con ese volumen de dinero.
También negaron haber sabido que el usuario “Sakamoto” era Marcelo Clayton Alves de Sousa, señalado como el responsable financiero del Comando Vermelho en Argentina. Según su versión, operaron con decenas de clientes durante cinco años, pero solo tuvieron transacciones con “Sakamoto” por cuatro meses.
Los investigadores sostienen que Alves de Sousa se instaló en el país para blanquear fondos del narcotráfico, tráfico de armas y secuestros extorsivos. El sospechoso sigue prófugo.
El rol de las madres
El abogado de los jóvenes, Álvaro Zelarayán, explicó que Aragón utilizó el nombre y documento de su madre para abrir cuentas, pero que ella desconocía completamente el funcionamiento de las operaciones. “El hijo dejó perfectamente aclarado que su mamá no tiene nada que ver con la operatoria”, expresó.
En el caso de Córdoba, habría dado una explicación similar respecto de Torres Toledo. Según esa versión, las mujeres prestaron involuntariamente sus datos y no participaron en las decisiones financieras.
La defensa también aportó detalles sobre la vida de las madres: Agüero trabaja hace más de 17 años en un centro de atención telefónica y está casada con un cadete de una app.
La investigación y los allanamientos
La causa se originó tras más de tres años de pesquisa, cuando el fiscal federal Agustín Chit identificó a Córdoba, Aragón y sus madres como posibles integrantes de una estructura local. En febrero, el juez federal José Manuel Díaz Vélez ordenó congelar US$208.693, depositados en una cuenta del Banco Nación.
Luego, la Fiscalía pidió allanamientos que ejecutó la División Antilavado de la Policía Federal. Tres acusados fueron detenidos en los procedimientos, mientras que Aragón se presentó voluntariamente al conocer el pedido de captura. Se secuestraron dispositivos electrónicos y documentación que serán peritados.
Historias personales
Los jóvenes contaron que se conocieron en el Liceo Militar Gregorio Aráoz de Lamadrid y que su amistad los llevó a trabajar juntos en el mercado cripto. Aragón usaba las ganancias para pagar sus estudios de Medicina en Buenos Aires; Córdoba estudiaba en la Escuela de Cadetes de la Policía Federal cuando le diagnosticaron una enfermedad que requirió un trasplante de médula ósea.
Ahora, el juez Díaz Vélez deberá contrastar los descargos con los movimientos bancarios, las operaciones en plataformas y los mensajes secuestrados. Solo entonces decidirá si procesa a los cuatro imputados, dicta la falta de mérito o los sobresee. Antes, podría revisar la situación de las madres y ordenar su excarcelación.