La dejó irreconocible: el brutal ataque con un caño que terminó con la vida de una mujer en Metán
Un crimen que estremece a Salta: una mujer fue asesinada a golpes con un caño de cemento en plena calle. ¿Qué llevó al acusado a confesar? Los detalles que nadie contó.
El horror sacudió a la localidad salteña de Metán cuando se confirmó que Cintia Díaz fue asesinada a golpes con un caño cloacal de cemento. Su propia pareja, Gastón Ramírez, de 26 años, quedó detenido y ya fue trasladado a la Unidad Carcelaria 2.
El periodista Matías De Santis, que estuvo en el lugar del ataque, describió la escena como dantesca: "La dejó irreconocible". Los vecinos no salen del asombro ante la saña del crimen, ocurrido en plena vía pública.
¿Qué pasó esa madrugada?
Según los datos que pudo reconstruir De Santis, todo comenzó dentro de un boliche. Cintia había invitado a una compañera del colegio para adultos al que asistía, y esa noche los tres salieron juntos. Pero la relación entre la pareja ya venía tensa.
"Venían discutiendo bastante fuerte a la salida del boliche", relató el comunicador. Alrededor de las 4 de la madrugada, los tres emprendieron la caminata hacia la casa de la víctima, ubicada a unas 15 cuadras del local bailable. En el camino, la amiga decidió irse: llamó a alguien para que la buscara y dejó a Cintia sola con su novio.
El arma: un caño de 30 centímetros
Fue en la calle Maipú al 500, a pocos metros del domicilio de la joven, donde Ramírez la atacó. "La agredió con un caño de cemento de 30 centímetros de largo. Es un elemento viejo que se usaba antes para las conexiones cloacales", explicó De Santis, quien aún pudo ver manchas de sangre en la escena del crimen.
El golpe fue tan brutal que desfiguró por completo el rostro de la víctima. La violencia del ataque dejó en shock a todo el barrio.
El sospechoso se entregó
Horas después del crimen, pasadas las 4 de la madrugada, Ramírez se presentó en una comisaría y confesó: "Me mandé una cagada". Según pudo saber De Santis, no existían denuncias policiales previas por violencia de género contra el acusado.
La pareja llevaba 8 meses de relación, pero no convivían. El hijo de Cintia, en tanto, quedó al cuidado de la abuela paterna.
"Hay una conmoción en Metán porque no estamos acostumbrados a estas situaciones, menos en las formas en que ocurrió", sentenció el periodista.