La denunció por años, no lo frenaron y terminó instigándola al suicidio: irá a juicio
La familia de Karla Robles había hecho denuncias desde 2021 por violencia, amenazas e instigación al suicidio. Nadie la protegió y ahora el acusado enfrenta un pedido de seis años de cárcel.
Diego Zerda irá a juicio por la muerte de Karla Robles, la joven que se quitó la vida el 24 de octubre de 2025 tras, según la investigación del Ministerio Público Fiscal, haber sufrido un sistemático hostigamiento que incluyó violencia física, psicológica e instigación al suicidio. La Fiscalía de Homicidios I anticipó que pedirá una condena de seis años de prisión para Zerda por los delitos de instigación al suicidio y amenazas simples.
La acusación fue presentada por la Fiscalía de Homicidios I, a cargo de Pedro Gallo. En la audiencia de apertura a juicio, la auxiliar fiscal Carolina Brito Ledesma informó que la pretensión punitiva será de seis años y detalló parte de las pruebas que se incorporarán durante el debate oral, entre ellas los testimonios de policías que intervinieron en la investigación y de peritos informáticos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), que expondrán sobre los análisis de teléfonos celulares, registros audiovisuales y capturas de pantalla.
Según la hipótesis fiscal, la relación entre Karla y Zerda comenzó en 2020 y estuvo marcada desde el inicio por episodios de violencia. Familiares y allegados declararon que desde 2022 la joven denunció en reiteradas ocasiones que era golpeada, amenazada y maltratada, e incluso que Zerda la instigaba a atentar contra su vida. A raíz de esas denuncias se habían dictado medidas de restricción de acercamiento a favor de la víctima, aunque el acusado no las habría respetado.
El Ministerio Público Fiscal sostiene que el hostigamiento fue escalando durante los cinco años de relación hasta desembocar en el trágico desenlace. Según la teoría del caso, Zerda persuadió intencionalmente a Karla para que se quitara la vida mediante un accionar sistemático.
Los investigadores reconstruyeron que esa madrugada, cerca de las 3.20, la joven inició una transmisión en vivo por TikTok y compartió el enlace con personas de su entorno. Durante la emisión se despidió de sus seres queridos, dijo que estaba cansada y que no encontraba salida a la situación que atravesaba. Antes de quitarse la vida, expresó: "Esto lo hago para proteger a mi familia". Luego se ahorcó con una soga.
La causa también incorporó un episodio ocurrido minutos después del fallecimiento. Según la acusación, Zerda envió un mensaje al hermano de la víctima en el que, además de desligarse de responsabilidades, lanzó amenazas contra él y su familia. Ese hecho motivó la imputación adicional por amenazas simples.
Zerda fue formalmente imputado el 31 de octubre de 2025 como presunto autor de instigación al suicidio y amenazas simples. Tras la audiencia realizada esta semana, el juez Facundo Maggio hizo lugar al requerimiento de apertura a juicio y ordenó que en los próximos días se designe al magistrado que integrará el tribunal unipersonal y se fije la fecha de inicio del debate oral.
La querella, representada por los abogados Augusto Avellaneda y Benjamín Visuara, acompañó íntegramente el pedido de la Fiscalía. Avellaneda explicó que la pena requerida corresponde al máximo previsto por la ley: cinco años por instigación al suicidio y un año por las amenazas al hermano de la víctima.
El abogado anticipó que la defensa oficial buscará sostener que Zerda es inimputable por padecer problemas psiquiátricos, psicológicos y de consumo de sustancias, argumentando que sus conductas eran consecuencia de esas adicciones. Sin embargo, la querella considera que la prueba reunida es contundente. Según Avellaneda, la causa cuenta con audios, mensajes y otras evidencias que demostrarían cómo el acusado sometía a Karla a una permanente manipulación psicológica, convenciéndola de que la única manera de proteger a su familia era terminar con su vida.
El representante legal de la familia también cuestionó la actuación previa de la Justicia. Recordó que desde 2021 se habían presentado denuncias por instigación al suicidio, lesiones, amenazas de muerte e incumplimiento de las restricciones de acercamiento, pero aseguró que todas fueron archivadas o no prosperaron. En ese sentido, sostuvo que existió una responsabilidad estatal por la falta de activación de los protocolos de protección para víctimas de violencia de género. Según afirmó, Karla nunca pidió que Zerda fuera encarcelado, sino que reclamó medidas que garantizaran su seguridad.
La querella estima que el juicio oral podría comenzar durante este mes y considera que el proceso sentará un precedente en la jurisprudencia provincial sobre el delito de instigación al suicidio. La expectativa es que el debate concluya con una condena de cumplimiento efectivo, una decisión que marcaría un antecedente inédito en Tucumán para este tipo de causas.