La desesperación de los jubilados: 'Optan entre los remedios o comer', denunció ATE en una protesta que crece frente al PAMI
¿Hasta cuándo van a aguantar? Jubilados y trabajadores de PAMI se plantaron en la puerta del organismo para denunciar una realidad que duele: salarios congelados y prestaciones que no llegan. La desesperación se hizo visible cuando un delegado contó que muchos eligen entre comprar remedios o comer. Los detalles de una protesta que no para de crecer.
La desesperación de los jubilados se hizo sentir este jueves frente al PAMI de General Roca. Trabajadores y afiliados, convocados por ATE, se concentraron en la esquina de 9 de julio y Belgrano para denunciar el deterioro de las prestaciones y la crítica situación salarial de los empleados del organismo.
La manifestación, que comenzó con una importante concurrencia y no deja de sumar adhesiones, se da en un contexto caliente: el reciente paro de las clínicas privadas que prestan servicios a PAMI dejó a muchos jubilados sin atención y con los reclamos a cuestas.
¿Qué reclaman los trabajadores?
Horacio Engraf, delegado de ATE presente en el lugar, fue contundente: llevan dos años y medio sin aumentos salariales, mientras el costo de vida no da tregua. “Es complicado esta situación y tenemos compañeros que están muy comprometidos económicamente”, confió el dirigente en diálogo con ANR.
La foto que pintó Engraf es desoladora: algunos empleados tuvieron que entregar sus tarjetas bancarias para poder afrontar gastos básicos. La inflación les come el sueldo y la angustia se acumula.
El drama de los jubilados
Pero el reclamo no es solo por los trabajadores. Los jubilados son los más golpeados. Engraf relató que muchos llegan a la sede del PAMI con lágrimas en los ojos: “Muchas veces nos vienen a manifestar y se largan a llorar de que no les alcanza, tienen que optar por los remedios o comer”, expresó con crudeza.
El delegado remarcó que, a pesar de los aumentos que pudieron recibir, los ingresos de los afiliados no alcanzan para cubrir ni lo más esencial. Y son los propios trabajadores del organismo los que reciben de primera mano esas quejas desgarradoras.
La jornada de protesta sigue su curso frente al edificio de calle Belgrano. Desde el sector gremial esperan que se abra una instancia de diálogo que permita destrabar el conflicto, tanto por los salarios de los empleados como por la calidad de atención a los jubilados.
Mientras tanto, la concentración crece y el reclamo se hace escuchar: la salud de los jubilados y el bolsillo de los trabajadores no pueden seguir esperando.