La desesperada búsqueda que se repite: una familia vuelve a enfrentar la misma pesadilla seis meses después
Seis meses después de un primer llamado desesperado, una familia vuelve a vivir la misma angustia. ¿Lograrán conseguir esta vez el medicamento que evita la internación de su hija? Los detalles de esta lucha que se repite.
Una familia de Campana relanzó un pedido urgente por un medicamento vital para su hija trasplantada, en una situación que ya vivieron hace medio año. Renata López, una niña que necesita inyectables específicos de vitamina B12 Bagó, podría requerir internación si no los consigue, según su madre. El laboratorio confirmó que no está fabricando el producto, lo que generó una nueva campaña solidaria.
La historia comenzó en noviembre del año pasado, cuando los padres de Renata realizaron un llamado público para conseguir las ampollas. La repercusión mediática permitió que la menor accediera al tratamiento en ese momento.
Sin embargo, seis meses después, la familia se encuentra nuevamente en la misma situación crítica. La vitamina B12 Bagó es, según explicó la madre, “la única que puede inyectarse, no debe ser una parecida, ni otra opción”.
La mujer añadió con preocupación: “Si no la consigo, lamentablemente debo internarla”. Esta declaración subraya la gravedad de la falta del medicamento para la salud de Renata.
¿Qué dijo el laboratorio? La propia empresa Bagó confirmó que no está fabricando el producto en este momento. Esta información fue proporcionada por la familia durante el primer pedido y se mantiene vigente.
Ante esta escasez, la familia renovó el pedido solidario. Solicitan a quienes tengan ampollas sin vencer del producto que se las vendan, mientras esperan que el laboratorio retome la producción.
El contacto para colaborar es el teléfono 3489-353411. Cualquier persona que pueda ayudar con el medicamento puede comunicarse a ese número para coordinar la entrega.
La situación refleja un problema recurrente en el acceso a medicamentos específicos. A pesar de haber resuelto la emergencia anteriormente, la familia debe volver a movilizarse para garantizar el tratamiento de la niña.
Este caso pone en evidencia las dificultades que enfrentan algunas familias cuando dependen de productos farmacéuticos que dejan de fabricarse temporalmente. La solidaridad comunitaria se convierte en el último recurso disponible.