La desgarradora despedida de Orrego a los héroes de Valle Fértil: 'dejaron huella'
Las emotivas palabras del gobernador Marcelo Orrego en la misa por las víctimas de Valle Fértil. ¿Qué legado dejaron estos héroes?
Este lunes, la Catedral de San Juan se convirtió en el escenario de una emotiva ceremonia para rendir homenaje a los cuatro funcionarios que perdieron la vida en el trágico accidente del helicóptero en Valle Fértil. El gobernador Marcelo Orrego, visiblemente afectado, llegó al lugar para acompañar a las familias en su dolor. La misa, celebrada en exclusiva para los allegados de Carlos Heredia, Germán Videla, Rubén Castro y Jorge Carbajal, fue un momento de recogimiento y respeto.
Antes de ingresar al templo, Orrego dialogó con la prensa y no pudo ocultar su conmoción. "Los conocía a todos; pude compartir con ellos en diferentes momentos", expresó, y añadió: "Tenemos la oportunidad de poder reunirnos en oración con todas las familias de nuestros compañeros de trabajo. Esta situación atraviesa a todos los sanjuaninos con mucho dolor y me parece que lo principal es estar cerca de las familias".
Un recuerdo imborrable
El mandatario recordó el último encuentro que tuvo con las víctimas, el 26 de junio, durante un simulacro en el exCAVIC. "Tenían una vocación extraordinaria", destacó, y remarcó el compromiso que siempre mostraron con la seguridad de la provincia.
"Vamos a responder al legado que nos han dejado estos hombres", afirmó Orrego, quien también confesó que intentó regresar de su gira internacional apenas se enteró de la tragedia. "Traté de adelantar lo más que podía la agenda que tenía. Sentí la necesidad de volver a mi lugar, a mi tierra, de poder compartir, aunque sea un abrazo, con las familias", relató.
Un legado eterno
Con la voz quebrada, el gobernador aseguró que "la mejor forma de recordar a personas que han trascendido es por sus huellas, como las que dejaron nuestros compañeros de trabajo". Y agregó: "Han calado hondo y la mejor manera de recordarlos es trabajar todos los días con mucha más responsabilidad y con la misma vocación que lo hacían ellos. Así hubieran querido que los recordaran".
Orrego también reflexionó sobre la paradoja de esta tragedia, considerada la mayor en el ámbito aéreo por la cantidad de víctimas en San Juan. "Eran las personas que permanentemente se capacitaban para cuidarnos a los sanjuaninos. Y en ello, capacitándose, terminan con una fatalidad de esta naturaleza. Eran impecables, de gran calidad humana y estaban dispuestos desinteresadamente ante cualquier situación", sentenció.
La ceremonia en la Catedral fue el último adiós a estos cuatro servidores públicos, cuyo sacrificio no será olvidado por la comunidad sanjuanina.