La desgarradora frase de una madre tras la muerte de su bebé en el Materno Infantil: "Mi hija tiene que ver a su hermano en un cementerio"
Ayelén Ríos, la mamá del bebé fallecido en el Materno Infantil, contó que las autoridades pidieron disculpas y prometieron sanciones. Pero su dolor es inmenso: “Nadie me devuelve a mi hijo”. ¿Qué pasó realmente aquel viernes?
La mamá del bebé fallecido en el Hospital Materno Infantil de Jujuy rompió el silencio. “Nadie me devuelve a mi hijo”, dijo entre lágrimas Ayelén Ríos, quien denunció presunta negligencia médica.
Tras la muerte de su pequeño Salvador, Ayelén fue recibida por autoridades del Ministerio de Salud. Allí, según contó, le pidieron disculpas y le informaron que sancionarán al personal involucrado. Sin embargo, para ella ninguna medida repara lo perdido.
El relato que estremece
“Me preguntaron sobre cómo fueron las cosas. Yo les conté todo lo sucedido. Me explicaron algunos inconvenientes que hubo”, expresó Ayelén. Y agregó: “Fue un error de los trabajadores del hospital porque me dejaron sola”.
La joven madre aseguró que las autoridades reconocieron responsabilidades. “Me pidieron disculpas y aseguraron que se van a encargar de sancionar a cada una de las personas involucradas”, afirmó.
Pero el dolor es más fuerte que cualquier sanción. “A mí no me ayudan las sanciones porque nadie me devuelve a mi hijo, nadie me trae de nuevo a mi bebé”, manifestó totalmente conmovida.
“No duermo, me cuesta un montón”
Ayelén describió los días que atraviesa desde la pérdida. “No duermo, me cuesta un montón. Me cuesta estar. Solo me levanto por mi otra hija. Están siendo días muy difíciles. Nadie me va a devolver nada”, expresó.
Pero lo que más duele es el impacto en su hija mayor. “Mi hija estaba feliz por su hermanito, planeaba la vida entera con su hermano. ¿Cómo le explico que ahora tiene que verlo en un cementerio?”, relató crudamente.
¿Qué pasó aquel viernes?
Según el relato de la familia, Ayelén acudió por primera vez al hospital el viernes por la tarde con fuertes dolores. “Mi hermana vino por la tarde porque estaba con mucho dolor de vientre. También tenía mucho dolor en una pierna porque estaba hinchada. La doctora de guardia le dijo que se fuera a su casa porque todavía faltaba y que viniera el médico del lunes”, señaló Brenda Ríos, hermana de la mamá.
Al día siguiente, Ayelén salió a hacer compras y comenzó a perder sangre. Sus familiares la trasladaron de urgencia y llegaron al hospital cerca de las 17.30. Brenda sostuvo que tuvieron dificultades para que la recibieran porque no llevaban el DNI ni la documentación del embarazo.
Una vez dentro, le realizaron un monitoreo y una ecografía. La familia asegura que le aplicaron una medicación para frenar el parto, ya que tenía cuatro centímetros de dilatación y consideraban que se trataba de un embarazo de 35 semanas. Pero Brenda rechazó esa versión: “Mi hermana ya estaba de 38 semanas. Tenía que venir a ver a su doctor para programar la cesárea”.
La mujer también cuestionó el trato de una enfermera y sostuvo que una disculpa no es suficiente para la familia.