La desocupación no da tregua: el dato del Indec que preocupa en Córdoba
¿Qué pasó en el Gran Córdoba para que la desocupación trepe hasta 10,5%, muy por encima del promedio del país? El Indec dio a conocer los números del segundo trimestre y hay un dato que enciende alarmas.
La desocupación en Argentina subió a 7,9% en el segundo trimestre de 2026 y ya alcanza a 1,2 millones de personas en los 31 conglomerados urbanos que releva el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato confirma una tendencia que golpea con más fuerza en el interior y que tiene a Córdoba entre las zonas más complicadas.
Según el informe del organismo, la cantidad de desocupados escaló 0,3 puntos respecto del mismo trimestre de 2025 y 0,1 puntos frente a los primeros tres meses de este año. El deterioro es sostenido y se explica, en buena medida, por cómo se compone hoy el mercado laboral.
Más trabajo en negro y cuentapropistas
En la comparación interanual, el Indec señaló que la informalidad aumentó un punto y que, dentro de ese universo, los trabajadores cuentapropistas subieron tres puntos. Es decir: hay menos empleo registrado y más gente rebuscándosela por su cuenta o en condiciones precarias.
El fenómeno no es menor. El avance del trabajo no registrado y de las changas suele funcionar como un colchón que evita que la desocupación trepe aún más, pero a la vez deja a miles de personas sin aportes, sin obra social y con ingresos inestables.
El interior, la región más castigada
Los aglomerados del interior del país fueron los más golpeados: la desocupación escaló 1,3 puntos hasta ubicarse en 7,6%. La suba duplica el promedio nacional y muestra que la crisis laboral no se reparte de manera uniforme.
En ese contexto, Córdoba aparece entre las provincias con peores números. En el Gran Córdoba la desocupación llegó a 10,5% y la subocupación a 12,9%, lo que significa que una porción importante de quienes tienen trabajo lo hacen menos horas de las que necesitan.
Río Cuarto, en cambio, mostró una realidad bastante distinta: la desocupación fue de 6,4% y la subocupación de 3,7%, bastante por debajo de la media nacional y muy lejos de lo que ocurre en la capital provincial.
El contraste entre ambas ciudades cordobesas refleja que el impacto de la coyuntura económica depende fuertemente de la estructura productiva de cada región. Mientras el Gran Córdoba concentra los números más duros, el sur provincial logra sostener indicadores más alentadores.