La despidió con un abrazo en el acto escolar y hoy la llora el paraje: la carta del maestro a su alumna
La tuvo en el jardín de infantes y la vio crecer en la escuela trashumante. Ahora, su despedida se volvió un mensaje para que otros chicos busquen ayuda.
El paraje neuquino de Huncal vive horas de profundo dolor. Una adolescente de 16 años, alumna de la Escuela 6, la única escuela trashumante del país, se quitó la vida el domingo a la madrugada. La joven, identificada como Betiana C., cursaba el cuarto año del CPEM 105, que funciona en el mismo predio.
Betiana había hecho todo su recorrido educativo en esa institución: jardín, primaria y secundaria. Para Néstor “Kachy” Toledo, director de la primaria, no era una alumna más. “La tuve en jardincito, igual que a sus hermanos. Hace casi nueve años que estoy en la dirección. Compartimos comedor, pasillos, abrazos. Es algo muy familiar lo que se vive en la comunidad”, contó a LM Neuquén.
El docente la despidió en sus redes sociales con una publicación que llamó “El abrazo del alma”. La imagen muestra un acto escolar: él, con guardapolvo blanco, abraza fuerte a una adolescente de guardapolvo, calzas floreadas y zapatillas, con la cabeza apoyada en su pecho. De fondo, un cartel hecho a mano: “Has conquistado una meta, ahora conquista tus sueños”.
La carta de despedida
Junto a la fotografía, Toledo escribió un texto íntimo, desde el corazón de un maestro que la vio crecer desde el jardín. “Mi pequeña Betiana: Hoy tu ausencia se siente profundamente en nuestra querida escuelita. Llegaste siendo apenas una niña y esta escuela tuvo el privilegio de verte crecer. Nos quedamos con tu risa, con tus ganas de aprender, con esa luz tan especial. Ojalá hayas encontrado la calma y la paz”.
El velatorio se lleva a cabo en el paraje y esta tarde será llevada al cementerio local, con el acompañamiento de toda la comunidad Millaín Currical, de crianceros y de las familias que cada año realizan la trashumancia entre la invernada y la veranada, entre Huncal y Cajón Chico.
La escuela trashumante y su protagonista
Betiana era parte de una historia que trascendió fronteras. En 2017 se estrenó “Escuela Trashumante”, el documental de Alejandro Vagnenkos que relata la experiencia de esta escuela fundada en 1911, que estuvo más de 70 años sin un solo egresado hasta que en 1984 los maestros Orlando “Nano” Balbo, Pedro Vanrell y Alejandra Martínez la desdoblaron en dos sedes y adaptaron el calendario a la cría de chivos y ovejas.
En esa película, Betiana es una de las protagonistas. Se la ve en el jardín de infantes, con delantal, cachetes colorados, dibujando, escribiendo, jugando en un corral con su hermana y acompañando a su padre, referente de la trashumancia, en los trabajos de parición. En un pasaje cuenta feliz que sus padres, sus hermanos y su tío estaban construyendo una casa nueva, con mucha luz y muchas ventanas, para vivir todos juntos.
Un mensaje para pedir ayuda
En medio del dolor, el director eligió transformar su despedida en un llamado a la comunidad y, sobre todo, a los jóvenes que atraviesan momentos difíciles. “Que estas palabras sirvan para ayudar a otros niños, otros adolescentes. No sabemos cómo afrontarlo. Solo nos queda llegar a los demás estudiantes”, pidió Toledo. “Estamos pensando qué pasó, qué está pasando. Que busquen ayuda, que busquen contención, que digan lo que les está pasando. Que siempre hay otra salida. Siempre hay un oído dispuesto a escucharlos, una mano para ayudarlos”.
En el final del documental, Betiana camina a la orilla de la ruta provincial 26, camino a la escuela en la veranada de Cajón Chico, junto a sus dos hermanas, al cierre del ciclo lectivo. Hoy esa imagen vuelve con otro sentido. Betiana se fue por esa misma ruta, buscando luz y paz para su alma, como esa casa de muchas ventanas que soñaba de niña.