La deuda con ARBA que te deja afuera de los descuentos del año que viene
ARBA abrió la puerta para que miles de bonaerenses ordenen su situación con el fisco, pero el beneficio tiene fecha de vencimiento y el que no se mueva a tiempo puede quedarse afuera de algo más grande que viene el año que viene.
La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires puso en marcha un plan especial para regularizar deudas tributarias con bonificaciones que se achican a medida que pasan las semanas. El esquema arrancó este lunes y tiene una fecha bisagra: hasta el 13 de noviembre, quienes cancelen al contado obtendrán un descuento del 40%.
La adhesión es 100% digital. Se hace desde el sitio oficial de ARBA, donde cada contribuyente consulta sus obligaciones, elige el impuesto que quiere regularizar y cierra el plan sin pisar una oficina ni hacer trámites presenciales.
Qué busca el plan, según Girard
El director ejecutivo del organismo, Cristian Girard, explicó que la medida apunta a abrir una instancia concreta para ordenar las obligaciones antes de que cierre el año. “Queremos que quienes hoy tienen deudas puedan ponerse al día y llegar a 2027 en condiciones de acceder a las bonificaciones del próximo año. Dar herramientas para cumplir también forma parte de una administración tributaria más justa y cercana”, sostuvo.
El requisito que viene para 2027
La letra chica del próximo año agrega una condición clave: no tener deuda con el fisco provincial será indispensable para acceder a las bonificaciones y descuentos impositivos. El nuevo esquema, además, premiará la trayectoria de cumplimiento. Los mayores beneficios quedarán para quienes pagaron en tiempo y forma y no necesitaron entrar a moratorias ni a planes de regularización.
“El año que viene vamos a profundizar el reconocimiento a quienes vienen cumpliendo. Los descuentos serán mayores para quienes hayan mantenido una buena conducta tributaria durante los últimos años, porque queremos valorar de manera concreta el esfuerzo y la responsabilidad de quienes cumplen con sus obligaciones”, señaló Girard.
El mensaje del organismo es doble: por un lado, una ventana con beneficios decrecientes para los deudores que se pongan al día ahora; por el otro, un anticipo de que el historial de pago pesará cada vez más en la letra chica de los próximos beneficios.