La deuda histórica que ADPRA reclama para el Norte y el detalle que la frena
La canasta de servicios subió muy por encima de la inflación entre diciembre de 2023 y julio de 2026, y ahora ADPRA, con el apoyo del defensor santiagueño, reclama una tarifa diferencial para las zonas cálidas. Pero hay un detalle que frena el avance: el Gobierno la condiciona a un cambio en el régimen de zonas frías.
La Asociación de Defensores y Defensoras del Pueblo de la República Argentina (ADPRA) dio a conocer su postura sobre un tema que toca de lleno a los hogares del Norte argentino: respalda la creación de una tarifa eléctrica diferencial para las zonas cálidas y muy cálidas del país, pero advierte que no debe lograrse a costa de recortar el Régimen de Zona Fría. El documento lleva también la firma del Defensor del Pueblo de Santiago del Estero, Dr. Daniel Escobar Correa.
La entidad introduce un concepto que gana terreno en el debate público: la "pobreza energética". Según ADPRA, en los hogares de menores recursos, el pago de la electricidad y el gas ya compite directamente con gastos esenciales como la comida o los medicamentos.
Una demanda que no es nueva
Para la asociación, la tarifa diferenciada destinada a las provincias que sufren temperaturas extremas, como las del NOA, representa una "deuda histórica". En esas regiones, la electricidad es un servicio esencial, sobre todo para la refrigeración, y el costo actual golpea con más fuerza a las familias.
Sin embargo, el apoyo no es incondicional. ADPRA cuestiona el mecanismo que impulsa el Gobierno nacional, porque el nuevo esquema para zonas cálidas quedaría atado a la aprobación previa de la reforma del régimen de subsidios al gas en zonas frías, y recién después se instrumentaría mediante una resolución de la Secretaría de Energía.
Ese camino genera desconfianza en los defensores del pueblo, que temen que el beneficio para unas regiones se construya sobre el sacrificio de otras.
Los cuatro reclamos concretos
Frente a ese escenario, ADPRA plantea una serie de exigencias puntuales para que la medida no quede en una promesa ni se resuelva de manera apurada. Los reclamos son:
Que la tarifa diferencial para zonas cálidas y muy cálidas sea creada por ley y tenga carácter permanente.
Que se defina a partir de criterios técnicos y bioclimáticos objetivos.
Que no se financie ni se condicione a una reducción del Régimen de Zona Fría.
Que cualquier modificación de ambos sistemas pase por el Congreso, se evalúe previamente su impacto sobre los usuarios y se mantengan los beneficios actuales hasta que exista un régimen integral.
La asociación insiste en que la decisión no puede tomarse a espaldas de la ciudadanía ni en perjuicio de quienes ya reciben un alivio.
El otro frente: la suba de los servicios
Pero la tarifa diferencial no es el único eje del documento. ADPRA también pone el foco en el fuerte incremento del costo de los servicios públicos en general. Según la entidad, entre diciembre de 2023 y julio de 2026 la canasta de servicios aumentó muy por encima de la inflación, y advierte que el gasto energético pesa cada vez más sobre los ingresos de las familias.
Con ese panorama, la discusión por una tarifa justa para el Norte aparece como una urgencia que no admite más demoras.