La dirigente que anuló el perdón a los represores: murió Patricia Walsh a los 74 años
Presentó el proyecto que anuló las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, denunció la desaparición de su padre ante la Conadep y llegó dos veces a la candidatura presidencial. La dirigente murió a los 74 años y la política la despidió.
La política argentina despidió este jueves a Patricia Walsh, una de las dirigentes de izquierda más reconocidas de las últimas décadas, que falleció a los 74 años tras atravesar una larga enfermedad. Exdiputada nacional, legisladora porteña y dos veces candidata presidencial, su nombre quedó atado a la batalla por los derechos humanos y, sobre todo, a la anulación de las leyes que frenaban los juicios contra los represores de la dictadura.
Hija del periodista y escritor Rodolfo Walsh, desaparecido durante el último gobierno militar, Patricia construyó una carrera política atravesada por la militancia y por la búsqueda de memoria, verdad y justicia.
La ley que cambió el rumbo de la impunidad
Walsh llegó al Congreso en 2001 como diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires en representación de Izquierda Unida. Desde esa banca presentó e impulsó el proyecto para declarar la nulidad de las normas que habían limitado la persecución penal de los responsables de delitos de lesa humanidad.
La iniciativa obtuvo media sanción en Diputados en agosto de 2003 y se convirtió en la Ley 25.779, sancionada ese mismo año. Con esa norma quedaron anuladas las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, un punto de inflexión para que la Justicia pudiera volver a investigar y juzgar los crímenes de la dictadura.
Una vida marcada por la memoria y la búsqueda de su familia
Su compromiso con los derechos humanos tuvo también un costado íntimo. En 1984 denunció ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) el secuestro y la desaparición de su padre. Además, fue una de las denunciantes en la causa por los crímenes cometidos en la ESMA y formó parte de la agrupación H.I.J.O.S.
En los últimos años se desempeñó como querellante en el juicio por la Masacre de la calle Corro, en el que fue asesinada su hermana María Victoria, en 1976.
Del INTI a la Legislatura porteña
Antes de llegar al Congreso, Walsh había desarrollado actividad periodística y trabajado en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), donde fue delegada gremial. La dictadura la despidió en 1976 y pudo regresar a su puesto tras el retorno de la democracia, en 1984.
Su recorrido político incluyó dos candidaturas a presidenta por Izquierda Unida, en 1999 y 2003. En 2007 fue elegida legisladora porteña, cargo que ocupó hasta 2010. Durante su paso por la Legislatura impulsó iniciativas vinculadas con los derechos humanos y las políticas sociales. Más adelante se acercó a espacios como Proyecto Sur, de Pino Solanas, y Camino Popular, de Claudio Lozano.
Los despedidos
Tras conocerse su muerte, dirigentes y referentes de la izquierda la despidieron y destacaron su trayectoria militante. Myriam Bregman la recordó como una de sus maestras en la lucha política, mientras que el dirigente ferroviario Rubén Sobrero resaltó su compromiso con los derechos humanos y las causas de los trabajadores.
No sé por dónde empezar. Son tantas cosas en tan pocos días, con tantas pérdidas.
— Myriam Bregman (@myriambregman) November 5, 2026
Como escribió tu querida hija: "Qué vida tuviste... Te pasaron todas", Patricia.
Patricia Walsh, una de mis grandes maestras, porque a luchar, como tantas otras cosas, se aprende, y ella me enseñó… pic.twitter.com/YFvvbkCDSx