La doble vara de Campero: cuestiona la residencia de Catalán pero impulsó a Prat-Gay, el porteño que quería gobernar Tucumán

Campero cuestiona la residencia de Catalán para ser gobernador, pero él mismo impulsó a Prat-Gay, un porteño que apenas conocía Tucumán. ¿Doble vara política?

· 4 min de lectura
La doble vara de Campero: cuestiona la residencia de Catalán pero impulsó a Prat-Gay, el porteño que quería gobernar Tucumán
La doble vara de Campero: cuestiona la residencia de Catalán pero impulsó a Prat-Gay, el porteño que quería gobernar Tucumán

El diputado nacional Mariano Campero arremete contra Lisandro Catalán por su residencia, pero su propia historia política guarda un capítulo incómodo: fue el principal validador de Alfonso Prat-Gay, un economista de Buenos Aires que intentó gobernar Tucumán sin vivir allí. La contradicción quedó al descubierto en plena interna opositora.

Campero, presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, puso en duda que Catalán pueda acreditar los dos años de residencia inmediata que exige la Constitución provincial para competir por la Gobernación en 2027. Pero años atrás no tuvo reparos en impulsar a Prat-Gay, quien apenas conocía la provincia cuando soñaba con ser gobernador.

El requisito que hoy es traba y antes no lo fue

El artículo 88 de la Constitución tucumana establece que, para ser gobernador, se necesita ser argentino, tener 30 años, ciudadanía en ejercicio y dos años de residencia inmediata en la provincia. El lugar de nacimiento no exime del trámite, pero tampoco alcanza con un simple cambio de domicilio si no hay residencia efectiva.

Prat-Gay nació en la Ciudad de Buenos Aires y allí construyó su carrera: fue presidente del Banco Central, diputado nacional por la Capital y ministro de Hacienda de Mauricio Macri. Su vínculo con Tucumán era casi anecdótico: su abuelo, Fernando Prat-Gay, fue empresario azucarero y diputado radical por la provincia.

En noviembre de 2017, el economista informó que había cambiado su domicilio a Tucumán con la intención de cumplir el requisito y competir en las elecciones de 2019. Mientras tanto, seguía viviendo y trabajando en Buenos Aires. Las visitas a la provincia se multiplicaron: reuniones con opositores, actividades académicas y encuentros con empresarios.

El rol de Campero como anfitrión del "turista"

En febrero de 2018, Prat-Gay admitió que podía candidatearse con Cambiemos, pero su postulación se diluyó y la alianza eligió a Silvia Elías de Pérez. Aun así, el proyecto no murió. Campero, entonces intendente de Yerba Buena, se convirtió en su anfitrión territorial.

En enero de 2021, Prat-Gay volvió a Tucumán para recorrer Yerba Buena, Concepción y Tafí del Valle. La prensa local lo bautizó "el turista Prat-Gay", por sus visitas esporádicas y su escasa inserción. Campero difundió los encuentros: "Muy buena reunión con Alfonso Prat-Gay. Estuvimos planificando una recorrida juntos para las próximas semanas", escribió junto a una foto.

El exministro participó de caminatas, reuniones con comerciantes y encuentros con emprendedores, siempre con Campero como guía. En junio de 2021, regresó para impulsar un frente opositor, aunque negó una candidatura inmediata.

La confesión que expone el vínculo

En marzo de 2022, cuando surgieron versiones sobre una supuesta vinculación económica de Prat-Gay con la Municipalidad de Yerba Buena, Campero salió a defenderlo: "Alfonso es el único dirigente nacional que nos dio una mano en las elecciones del año pasado". Y fue más lejos: "Hay más posibilidades de que yo termine siendo funcionario de Prat-Gay que él funcionario mío, porque juega en otra liga".

La declaración dejó en claro que Campero veía a Prat-Gay como un líder capaz de gobernar Tucumán, pese a que el economista no vivía allí. Incluso en 2023, el exministro volvió a la provincia para respaldar la candidatura de Campero a diputado nacional y acompañar a Patricia Bullrich en la campaña presidencial.

Hoy, con Catalán como posible rival, la residencia se volvió el eje del ataque. Catalán nació en San Miguel de Tucumán y se recibió de abogado en la UNT, aunque luego se radicó en Buenos Aires. Deberá acreditar su residencia efectiva si quiere competir.

El requisito constitucional era el mismo cuando Prat-Gay intentó lo mismo. En aquel momento, Campero no lo vio como un obstáculo: organizó recorridas, lo presentó ante los tucumanos y lo promovió como una figura con peso provincial. Ahora que el aspirante es otro, la vara cambió.

La Justicia electoral determinará si Catalán cumple las condiciones. Pero la hemeroteca deja una lección: cuando el candidato era su aliado porteño, Campero no cuestionó su residencia. La política tiene sus tiempos y sus convenientes.

Más para leer

Tucumán: el cronograma de pagos de agosto que los estatales esperaban
Política
Locro, Villa Urquiza y un guiño político: la foto que reacomoda el tablero peronista en Tucumán
Política
El plan de Jaldo para retener la Capital: Chahla al frente, acoples y una campaña basada en la gestión
Política
Terrenos para empresas, hotelería y ciudades inteligentes: las propuestas que marcarán el nuevo Código Urbano de Tucumán
Política
A 60 años del cierre de los ingenios: la herida tucumana que dejó 50.000 despidos y un éxodo sin retorno
Política
¿Se viene la unidad en Concepción? Molinuevo y Sánchez negocian en secreto mientras el PJ ya arma su estrategia
Política