La docente platense que sigue los pasos de San Martín ahora apunta a Europa: ¿cuál será su última parada?
La docente platense Adriana Geymonat, que lleva nueve años siguiendo los pasos de San Martín por América, ahora planea llevar su investigación a Europa. ¿Cuál será la última ciudad que visitará y qué hará con la bandera que la acompaña desde 2016?
Mientras el país conmemoraba un nuevo aniversario del Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, la platense Adriana Geymonat vivió una jornada especial en Yapeyú, donde izó la bandera en el templete que guarda los restos de la casa natal del prócer y encabezó el desfile junto a los Granaderos. Pero su misión está lejos de terminar: tras nueve años recorriendo América, ahora se prepara para cruzar el océano.
La docente, investigadora y divulgadora de historia tiene un nuevo desafío: seguir la huella sanmartiniana por Europa. El plan incluye visitar España, Inglaterra, Escocia, Italia, Bélgica y Francia, con un destino final que promete ser el cierre de una investigación vivencial única.
¿Cuál es el próximo destino de la “Sanmartiniana” platense?
Geymonat planea viajar a España para recorrer Palencia y Cervatos de la Cueza, donde San Martín vivió con su familia; también visitará los colegios donde estudió y los lugares ligados a su formación militar. Luego continuará por Londres y Escocia, pasará por Milán, en Italia, y llegará a Bruselas, en Bélgica.
La última escala tendrá un significado muy especial: Boulogne-sur-Mer, en Francia, donde el Libertador pasó sus últimos años y falleció el 17 de agosto de 1850. Allí, Geymonat espera dejar una bandera de los Andes que la acompaña desde 2016, cuando el Ejército de Montaña de los Andes se la entregó antes del Cruce del Bicentenario.
¿Cuándo podría concretarse el viaje?
El proyecto aún depende de los recursos económicos. “Si Dios me ayuda y San Martín me sigue guiando”, dice Geymonat en diálogo con EL DIA, espera poder realizarlo el año próximo, aunque no descarta que se demore hasta 2028. A diferencia de otras expediciones, no cuenta con un sponsor: durante años sostuvo sus recorridos con su propio dinero y el ahorro de su trabajo docente.
La idea es que este viaje europeo funcione como el cierre de una extensa investigación vivencial. “Será el cierre de este proyecto, avalado a nivel nacional e internacional, de seguir la huella del General José de San Martín”, explica.
Más que un recorrido: una misión educativa
No se trata solo de pisar los lugares donde estuvo el prócer. En cada viaje, Geymonat reconstruye la historia a partir del territorio y luego traslada esa experiencia a aulas, escuelas, institutos de formación docente y otras instituciones donde da charlas. “Hay gente que quiere saber y está interesada por la historia, pero no se la saben contar”, sostiene.
Su mirada sobre San Martín busca mostrarlo “no sólo en el bronce”, sino también como padre, esposo y abuelo, recuperando sus valores humanos y explicando qué hay detrás del personaje histórico que los argentinos conocen desde la escuela.
Mientras prepara el recorrido europeo, su agenda no se detiene. Las invitaciones para hablar sobre San Martín siguen llegando desde todo el país. En Yapeyú, este año participó de los actos con una réplica del poncho del Libertador que recibió en Mendoza en enero, y en abril la Legislatura mendocina le otorgó un reconocimiento.
Una historia que empezó en los Andes
La historia de Geymonat como “Dama de la Cordillera” comenzó en 2017, cuando participó del Cruce del Bicentenario y llegó a Chacabuco, Chile, el 12 de febrero de aquel año. Lo que iba a ser una experiencia única se transformó en nueve años de investigación.
Después realizó los seis cruces utilizados por el Ejército de los Andes: Come-Caballos, Guana, Portillo, Planchón, Uspallata y Los Patos. A caballo, en mula, con temperaturas extremas y terrenos difíciles, reconstruyó los caminos de aquella campaña.
El recorrido no terminó en los Andes. En 2023 viajó a Perú para seguir el derrotero de San Martín desde su desembarco en Paracas y recorrer los escenarios de la campaña de Arenales. Luego llegó a Ecuador, hasta Guayaquil y el lugar del histórico encuentro con Bolívar. Finalmente, completó el recorrido americano en Uruguay, en Calera de las Vacas, donde vivió parte de la familia del Libertador.
Ese itinerario le valió distinciones como el nombramiento de Abanderada de los Andes por el Instituto Nacional Sanmartiniano en 2024, y el de Embajadora Sanmartiniana por el mundo, otorgado por el Instituto Sanmartiniano del Perú en 2023. También fue nombrada Granadera Honorífica del Regimiento de Granaderos, un reconocimiento que la convierte en la única mujer civil con ese título.