La droga que él mismo le daba para dormirla: la condena que cerró el infierno de su expareja
La fiscalía sostuvo que usaba los medicamentos recetados a su propia expareja para dormirla y abusar de ella. El tribunal lo condenó, pero lo que se conoció sobre cómo actuaba adentro de la casa es lo que estremece.
Un tribunal de Santa Fe condenó a 10 años de prisión efectiva a un hombre que, según la fiscalía, le suministraba medicamentos a su expareja para quebrar su voluntad y luego abusaba de ella. La sentencia se conoció este jueves.
El acusado, identificado como Ricardo C., vivía bajo el mismo techo que la víctima. De acuerdo con la acusación de la fiscal Antonela Valente, el hombre utilizaba fármacos que le habían sido recetados a la propia mujer y se los administraba de manera inadecuada para vulnerarla.
El abuso puertas adentro
Según explicó Valente, el acusado se aprovechó de la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba su expareja y le suministró esos medicamentos con el objetivo de quebrar su voluntad. En esas circunstancias, en la vivienda ubicada en Gálvez al 2200, abusó sexualmente de la víctima en al menos dos ocasiones.
La Fiscalía también señaló que el hombre la amedrentó en varias oportunidades con el fin de infundirle temor. Por esos hechos, fue llevado a juicio oral y público por dos hechos de abuso sexual con acceso carnal y amenazas simples.
El fallo
El debate estuvo presidido por un tribunal integrado por los jueces Valeria Pedrana, Carlos Leiva y Paula Álvarez. Este jueves, los magistrados condenaron a Ricardo C. a la pena de 10 años de prisión efectiva por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y amenazas simples.