La economía misionera se hunde: el consumo no repunta y la frontera agrava la crisis
¿Sabías que la caída del consumo en Misiones es más profunda que en el resto del país? Un economista explica por qué la frontera amplifica el problema.
El parate del consumo golpea con dureza a Misiones, y un economista local advierte que la situación es peor que en el resto del país por la vecindad con Paraguay y Brasil. La caída en las ventas se amplifica por la frontera, donde los consumidores buscan precios más bajos.
Agustín Staudt, del Observatorio Económico Kûmbykuaa, presentará el segundo informe de coyuntura el jueves a las 17:30 en el Campus de la UNaM. En la previa, anticipó un panorama desalentador para el entramado productivo provincial.
¿Por qué Misiones siente más la recesión?
Según Staudt, la falta de motores de reactivación en el programa del Gobierno nacional consolida un escenario de estancamiento. Las provincias que dependen del consumo doméstico y no participan de sectores primarios exportadores, como Vaca Muerta o la minería, son las más afectadas. Misiones, con su producción de yerba, madera y cítricos, está en esa línea.
El economista explicó que la debilidad del nivel de actividad ya erosiona las expectativas sociales. Las variables financieras muestran tensiones difíciles de sostener: “Hay una apreciación cambiaria que nos está generando un efecto contraproducente en la competitividad hacia afuera”, señaló. Y anticipó que el mercado espera una corrección: “Se esperaría que de acá a los próximos meses haya una corrección en ese sentido, de hecho muchos pronósticos evalúan la evolución del tipo de cambio a través de una depreciación”.
El discurso oficial vs. la realidad del mostrador
Mientras el Ejecutivo nacional muestra optimismo, Staudt contrapone los datos que relevan en comercios y consumo masivo. Al desagregar las estadísticas oficiales y mirar patentamientos, venta en supermercados y construcción, el panorama cambia drásticamente: “Ahí se puede ver que los componentes del consumo no están repuntando, es decir mes a mes se está observando una caída o al menos un estancamiento”.
La preocupación central es la ausencia de políticas activas para revertir la tendencia. La filosofía de no intervención del oficialismo paraliza la recuperación de los ingresos familiares. “A partir del mercado no vemos ese repunte de lo que es el comercio interno, no vemos que haya un driver o drivers que puedan generar ese impulso”, afirmó.
Además, advirtió que la aparente estabilidad de precios se sostiene sobre bases precarias: “El problema es que esa estabilidad se genera entre otras cosas a partir de un ancla salarial, es decir un estancamiento del salario real”.
La frontera, un factor que agrava todo
La dinámica de frontera absorbe los pocos recursos que circulan en la provincia. “Nosotros cuando vemos una caída en la venta de supermercados vemos que cae a nivel nacional pero a nivel provincial cae aún más, porque inclusive tenés la frontera, la gente hoy en día busca precios”, detalló Staudt. Y agregó: “Cuando tenés precios cruzando el río, eso te va afectando aún más y se va amplificando el problema en tu economía”.
El especialista recomendó analizar con cautela la baja en la recaudación fiscal provincial, que coincide con medidas de alivio impositivo del gobierno local. Sin embargo, destacó que el parate es real y se refleja en otros indicadores, como el despacho de combustibles líquidos: “Muestra una caída bastante importante en lo que es la venta de combustibles en metros cúbicos en Misiones”, concluyó, señalando este dato como el reflejo más nítido del freno en el transporte y la producción regional.