La emergencia por El Niño ya rige en las islas, pero el alivio al bolsillo aún espera una firma
¿Qué falta para que los productores de las islas puedan cobrar los beneficios de la emergencia que ya firmó la Provincia? La respuesta está en una firma que todavía no llegó.
Las entidades rurales de Entre Ríos cerraron filas detrás del decreto 3692, que declaró la emergencia y el desastre agropecuario para los productores de islas y anegadizos golpeados por El Niño. El respaldo es unánime, aunque todos coinciden en que la medida todavía no llega al bolsillo: falta la homologación nacional.
Para los dirigentes, el reconocimiento oficial no es un trámite más. Lo leen como una herramienta concreta para sostener la producción en un territorio donde el agua complicó cada movimiento.
Qué dejó el fenómeno en las islas
El Niño sumió a los productores en un escenario complejo, con pérdidas directas y costos que se multiplicaron. Las entidades rurales coincidieron en que el decreto provincial es un primer paso, pero insisten en que sin la homologación nacional no se activan los beneficios.
Matías Martiarena, director del distrito III Entre Ríos de Federación Agraria Argentina, contó cómo se llegó a la firma: “Luego de una intensa gestión hemos logrado en tiempo récord y, en conjunto con el gobierno provincial, obtener el decreto de Emergencia Agropecuaria para ganadería y apicultura en las zonas de islas; donde realmente se están viviendo momentos muy complejos”.
La provincia, con celeridad
Ronald Garnier, dirigente de Fedeco, puso el acento en la rapidez con la que se movió la Provincia frente a la situación hídrica. “La Provincia se ha manejado con celeridad ante esta situación hídrica. Vale la pena destacar que la Emergencia está declarada desde el primero de agosto, y esto incluye a los productores que se movieron con anterioridad”, precisó.
El decreto alcanza a quienes trabajan en ganadería y apicultura en las zonas de islas y anegadizos de Entre Ríos. La cobertura, según los dirigentes, contempla tanto a los que se anticiparon al avance del agua como a los que quedaron complicados cuando el fenómeno ya estaba instalado.
Qué beneficios contempla
Juan Diego Etchevehere, director por Entre Ríos de Sociedad Rural Argentina, consideró que la declaración es acertada y necesaria. “Es correcto que se reconozcan no solo las pérdidas directas, sino también los mayores costos de traslado, alimentación y arrendamiento de campos, y las ventas forzosas de hacienda; así también el diferimiento y las exenciones del inmobiliario rural y subrural son herramientas concretas de alivio para los productores afectados”, expresó.
El dirigente ya apunta al siguiente escalón: la homologación nacional de la emergencia para hacer efectivos los beneficios de la Ley 26.509. “El desafío es que esta declaración se traduzca en soluciones concretas, proteja al productor y permita sostener la capacidad productiva de Entre Ríos”, señaló.
“Se pudo prever”, la diferencia con otros eventos
Sergio Dalcol, presidente de Farer, también valoró la celeridad del Gobierno provincial. “Me parece excelente la celeridad con la que el Gobierno provincial dio curso a la declaración de esta emergencia, ya que este tipo de fenómenos y sus efectos se lograron prever, a diferencia de un evento de granizo o una sequía. Uno pudo anticiparse al ingreso del agua dentro de su establecimiento y obrar en consecuencia, pero además era necesario este acompañamiento del sector público para hacerle frente a las pérdidas económicas que provocan estos desastres”, indicó.
Con el decreto provincial ya en marcha, la expectativa del sector está puesta en la homologación nacional. De concretarse, se activaría el alivio impositivo, financiero y crediticio que reclaman los productores de las islas entrerrianas.