La emotiva jornada de San Cayetano en Misiones: fe, trabajo y esperanza
Miles de fieles celebraron a San Cayetano en Misiones con misas, procesión y un fuerte pedido por el trabajo digno. ¿Qué mensaje dejó el obispo?
Con velas encendidas y promesas renovadas, los fieles celebraron a San Cayetano en una jornada que combinó devoción, música y un fuerte mensaje del obispo sobre la dignidad del trabajo.
La festividad del patrono del pan y del trabajo convocó a miles de personas desde la madrugada. Las misas se sucedieron sin pausa, con bendiciones y el rezo del rosario bajo el lema “San Cayetano, somos tu pueblo, Vos el Patrono, Jesús el Señor”.
Procesión y misa central
Por la tarde, la tradicional procesión recorrió las calles del barrio Yacyretá, encabezada por la imagen del santo, el párroco Ángel Rojas y el obispo de la Diócesis de Posadas, Juan Rubén Martínez. Al finalizar, la misa central se convirtió en el momento más esperado.
En su homilía, el prelado fue contundente: “Al pan de cada día lo podamos conseguir con el trabajo”. Luego agregó que muchos llegan a agradecer por su empleo, pero son más los que piden una oportunidad laboral. “Están desocupados, viven de changas. Y hoy, a pesar de que mucha gente tiene trabajo, no es suficiente para llegar a fin de mes. Por eso a la palabra trabajo hay que agregarle la palabra digno”, subrayó.
El obispo también criticó a quienes toman decisiones económicas sin pensar en la gente: “Si todo esto no es en función de la gente, no nos sirve de nada, porque el trabajo es la forma en que podemos tener esperanza. El trabajo está en el caracú de nuestra dignidad humana”.
Una multitud que no dejó de crecer
Desde la misa de la aurora, la participación fue masiva y se incrementó con el correr de las horas. Al mediodía, el templo y el patio ya estaban colmados. El párroco Ángel Rojas destacó el clima de alegría y esperanza: “Todas las misas estuvieron muy participadas. Creo que hay mucha esperanza. No es que uno se acostumbre, porque no se puede acostumbrar a las cosas malas, pero siempre hay una nueva esperanza. Creo que eso es San Cayetano”.
Testimonios de fe y agradecimiento
Rosa, vecina de la Chacra 181, llegó con su hija Leticia y su hermana Lorenza para agradecer por la salud. “Vengo cuando puedo, me tomo el 7 de agosto para venerar a San Cayetano. También peregrino a Itatí desde hace veinte años”, contó.
Margarita, por su parte, combinó la venta de dulces con la oración: “Gracias a Dios pude hacer las dos cosas. Me fue bastante bien y ahora puedo dedicarme a la oración hasta la noche”. Celina, en tanto, buscó agua bendita para “disipar las tormentas”.
Música para celebrar
La misa central contó con la animación de un grupo de amigos: Nico Bonne, Maka Sequeyra, Diego Aguirre, Ramón Viera y Cristian Benítez. “Creemos que cantar y tocar juntos no es solamente hacer música, sino también acompañar la fe, animar la celebración y ayudar a que cada comunidad pueda vivir la misa desde el corazón”, coincidieron.
San Cayetano, el santo de la Providencia
La figura de San Cayetano sigue despertando una profunda devoción en Argentina. Su vida estuvo marcada por el servicio a los pobres y la confianza en Dios. Conocido como “el santo de la Providencia”, falleció en Nápoles el 7 de agosto de 1547. Sus últimas palabras reflejan su humildad: “Mi Salvador murió en la cruz; dejadme, pues, morir también sobre un madero”.
