La emotiva reacción de un trapito tras recibir un corte de pelo gratis
Dos barberos de Pocito fueron a la Terminal de San Juan a regalar cortes de pelo. Lo que encontraron fue a un pibe que cuida autos, vive en la calle y paga $8.000 para poder bañarse. Su reacción al verse sin barba, adentro.
Un video que ya supera los 6.400 corazones en Instagram muestra la transformación de un joven en situación de calle que trabaja como cuidacoches en la Terminal de Ómnibus de San Juan. Detrás de la escena, una iniciativa solidaria que emociona a miles.
Dos barberos de Pocito, entre ellos el usuario @Pablo_Barbe00, viajaron hasta el estacionamiento del predio con sus tijeras y máquinas. La misión: regalar su trabajo a quienes más lo necesitan. Al llegar, vieron a un muchacho con campera gris cuidando autos y no dudaron en ofrecerle un corte sin cargo.
El joven, sorprendido y agradecido, aceptó. Mientras se preparaba, contó que hace un mes que vive en la vía pública, tras la separación de sus padres. Para acomodarse, pidió ayuda para bajar un balde plástico que estaba sobre una mediasombra y lo usó como improvisado sillón de peluquería.
“Con que me saquen la barba me encantaría, es que no me gusta”, expresó apenas empezaron a sonar las máquinas. Durante la sesión, los barberos bromeaban: sin barba parecería un adolescente. Él siguió el juego, dijo tener 20 años y entre risas confesó que en realidad tiene 27.
Dignidad y esfuerzo en la calle
Lejos de dejarse estar, el trapito se mostró orgulloso de su laburo diario. “Es que yo me puse a cuidar autos, yo no me voy a dejar estar”, afirmó. También reveló lo difícil que es mantener la higiene personal: un hotel cercano le cobra 8.000 pesos para bañarse, una cifra altísima si se tiene en cuenta que en la tarde llevaba reunidos 10.000 pesos cuidando vehículos.
Cuando los estilistas le dijeron en broma que podía pagarles el corte con esa plata, el joven respondió con simpatía: “Yo se los pagaría, pero no tengo un mango”.
El trabajo incluyó un diseño moderno y la afeitada completa del rostro. Al ver el resultado, otros chicos en situación vulnerable se acercaron a pedir turno. “Hemos visto que están cortando y nos acercamos”, dijeron. Los barberos atendieron a todos: a uno le afeitaron la cara y a otro le perfilaron la barba.
El momento cumbre del video llega cuando el primer muchacho mira a la cámara y suelta un “quedé flama” que se volvió inolvidable, mientras los barberos celebran al grito de “acicalado, acicalado”. La escena cierra con ellos lavándose las manos en el baño del predio, dejando una lección de empatía que sigue dando vueltas por las redes.