La empresa de colectivos faltó a una reunión clave y el municipio apunta contra la concesión
El municipio de Rawson apunta contra la empresa Ceferino por no presentarse a una reunión clave y ya habla de quita de concesión. ¿Qué hay detrás del nuevo round entre el Estado y los colectivos?
El secretario de Gobierno de Rawson, Ricardo Furci, salió con los tapones de punta contra la empresa Ceferino, concesionaria del transporte público de pasajeros, por haberse ausentado de la reunión de la Comisión Permanente de Transporte donde se iba a tratar justamente la prestación del servicio, sacudida a principios de mes por un paro de choferes ante las demoras en el pago de sueldos.
El funcionario no se guardó nada: negó que el municipio esté atrasado con los subsidios, la excusa que según él esgrime la firma para justificar los retrasos salariales. Y fue más allá: sospecha que en los próximos días, cuando haya que liquidar los haberes de septiembre, se repita el mismo escenario de conflicto.
Furci también apuntó contra la interrupción del servicio, al señalar que el único perjudicado es el usuario, y aprovechó para recordar que el pliego contempla la quita de la concesión por incumplimiento. Un aviso con todas las letras.
Defensa cerrada del taxi y el remís
El secretario de Gobierno se tomó un momento para referirse al servicio de taxis y remises, del que hizo una defensa férrea. En ese marco, ratificó que las aplicaciones del tipo Uber están prohibidas en la ciudad y que así seguirán.
La tensión entre el municipio y Ceferino no es nueva. El paro de los choferes a principios de mes, motivado por los sueldos atrasados, dejó a los vecinos sin colectivos por un par de días y encendió las alarmas en el Palacio Municipal. Ahora, con la empresa ausente de la mesa de discusión y el fantasma de un nuevo conflicto salarial, la relación entre las partes parece haber entrado en zona de turbulencias.
Mientras tanto, los usuarios del transporte público siguen mirando de reojo: cualquier nuevo paro los deja a pie, y el municipio ya dejó claro que no piensa quedarse de brazos cruzados si la empresa vuelve a fallar.