La empresa de luz más cuestionada de Tucumán cambió de dueños: quiénes están detrás
La empresa que te cobra la luz en Tucumán ya no es de los dueños que creías. Detrás hay un grupo empresario que creció como pocos durante este gobierno y que ahora maneja desde la distribución hasta la red de alta tensión. Quiénes son y qué cambia para los usuarios, en la nota.
La distribuidora eléctrica que desde hace años concentra los reclamos de los tucumanos por las tarifas y el servicio dejó de pertenecer al fondo estadounidense Apollo Global Management. Desde marzo de 2025, EDET está en manos de Edison Energía, una firma del Grupo Neuss, un holding con intereses en energía, industria, finanzas, consumo masivo e inmobiliario.
La operación no fue menor: junto con EDET, Edison Energía se quedó con la distribuidora jujeña EJESA, la transportista LITSA y varias centrales hidroeléctricas. En ese momento, el grupo anunció un plan de inversiones de más de US$ 300 millones a cinco años para infraestructura de distribución y transporte.
Qué aprobó la Legislatura de Tucumán
En paralelo al cambio de manos, la Legislatura provincial convalidó una modificación del cronograma para licitar las acciones Clase A de EDET. La iniciativa se aprobó con 41 votos a favor y cuatro en contra, en una sesión donde también se cuestionó el costo de las tarifas, la calidad del servicio y el funcionamiento del organismo de control.
La norma fija que la convocatoria a licitación pública nacional e internacional deberá hacerse hasta el 30 de septiembre de 2026. Además, extiende hasta el 4 de abril de 2027 el segundo período de gestión de la distribuidora, mientras que el vencimiento definitivo de la concesión sigue fijado para el 4 de agosto de 2085.
Quiénes son los dueños de Edison Energía
La composición accionaria tiene un dato central: el 60% está en manos de Woden SA, el vehículo empresario de los hermanos Juan y Patricio “Paddy” Neuss. El 40% restante se reparte en partes iguales entre Perseo, vinculado a Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, e Inverlat Investments, el fondo que reúne a Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai.
Así, los Neuss son los socios mayoritarios y quienes tienen la posición dominante dentro del grupo que controla EDET. Su llegada a Tucumán fue parte de un crecimiento acelerado en un sector estratégico y regulado por el Estado.
Los hermanos ya tenían experiencia en el negocio eléctrico con Edersa, la distribuidora de Río Negro. También participan en Harz Energy, dedicada a proyectos de generación y energías renovables. Hasta 2024, el principal activo energético de la familia era la empresa rionegrina; desde entonces, su expansión les permitió sumar distribución, generación y transporte en distintas regiones del país.
La compra de EDET y EJESA les dio presencia directa en el Norte argentino. A eso se sumaron centrales hidroeléctricas en Mendoza y Jujuy, además de LITSA, una transportista que opera vínculos con el sistema eléctrico del Nordeste. Después, Edison Energía avanzó sobre las represas de Alicurá y Cerros Colorados, dos activos relevantes del Comahue.
El salto a Transener y la red de alta tensión
La siguiente escala fue Transener, la compañía que opera alrededor del 85% de la red de transporte de energía eléctrica en alta tensión de la Argentina. Edison se presentó junto a Genneia, empresa vinculada a Jorge Brito hijo, y ganó la licitación por la participación estatal en Citelec, la sociedad controlante de Transener. La oferta fue de US$ 356,1 millones.
La operación convirtió al grupo que controla EDET en un jugador de peso en los tres segmentos de la actividad eléctrica: distribución, generación y transporte. Esa integración le permite participar desde la venta de energía a los usuarios finales hasta la operación de infraestructura clave para el traslado de electricidad en el país.
Los otros socios: Newsan, Inverlat y la política
Otro de los nombres decisivos en Edison Energía es Rubén Cherñajovsky, fundador del Grupo Newsan. El empresario construyó una de las principales compañías de electrónica y electrodomésticos del país, con marcas como Noblex, Atma y Siam. Newsan también diversificó sus actividades hacia alimentos, consumo masivo y otros rubros industriales.
Cherñajovsky ya había tenido una primera incursión en energía en 2018, cuando Newsan firmó un acuerdo con la empresa danesa Vestas para fabricar componentes vinculados con aerogeneradores. En Edison participa a través de Perseo, junto con Luis Galli, presidente y CEO de Newsan.
Galli es otro de los socios del holding y forma parte de la conducción histórica de Newsan. Su trayectoria empresarial estuvo asociada al crecimiento de la firma en Tierra del Fuego, donde la compañía se consolidó bajo el régimen de promoción industrial. En los últimos años, además, condujo la expansión de ese grupo hacia otras áreas de consumo y producción.
El otro socio relevante es Inverlat Investments, fondo de inversión que posee Havanna, Fenoglio, Reef y Desarrollos Gastronómicos SA, la empresa que opera las franquicias de KFC y Wendy’s en el país. Sus socios son Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai. Salvai fue jefe de Gabinete de María Eugenia Vidal durante su gestión como gobernadora bonaerense. Inverlat, por su parte, también amplió su presencia en el negocio petrolero a través de Aspro Servicios Petroleros, empresa que adquirió Compressco Argentina y reforzó sus operaciones en Vaca Muerta.
La expansión de los Neuss en el sector energético también los acercó al centro de la discusión política nacional. Juan Neuss mantiene una amistad de larga data con Santiago Caputo, asesor presidencial y uno de los dirigentes con mayor influencia en la estructura política del Gobierno de Javier Milei.
Según una investigación publicada por Perfil, Caputo y Juan Neuss se conocen desde la infancia, ya que ambos crecieron vinculados al country Martindale, en Pilar. La publicación señaló que compartieron actividades durante años y que mantuvieron la relación en la adultez.
Esa cercanía fue observada con atención a medida que los Neuss ampliaron sus negocios durante la actual administración nacional. El vínculo personal, por sí solo, no demuestra intervención oficial, trato preferencial ni irregularidad alguna en las operaciones empresariales. Sin embargo, adquiere relevancia pública por la dimensión de los activos en disputa: distribuidoras eléctricas, represas, redes de alta tensión y procesos de privatización impulsados por el Estado nacional.
Los Neuss también estuvieron presentes en el búnker de La Libertad Avanza durante el balotaje de 2023, según la misma investigación. Antes de esa elección habían realizado un aporte de campaña a Patricia Bullrich, entonces candidata de Juntos por el Cambio. Tras el triunfo de Milei, el grupo se acercó al universo libertario y pasó a integrar espacios de relación entre empresarios, financistas y dirigentes del oficialismo.
Entre esos ámbitos aparece la Fundación Faro, el think tank conducido por Agustín Laje y administrado por Francisco Caputo, hermano del asesor presidencial. De acuerdo con publicaciones periodísticas, los Neuss fueron aportantes de la entidad y facilitaron el salón del Yacht Club de Puerto Madero para encuentros de recaudación.
La relación política no se limita al entorno libertario. Patricio Neuss está casado con María Blaquier, integrante de la familia propietaria del grupo Ledesma. Esa conexión adquirió relevancia en Jujuy, donde Edison Energía compró EJESA y otros activos eléctricos. Según información publicada por Perfil, los empresarios comunicaron su intención de adquirir esos activos al gobernador Carlos Sadir en una reunión facilitada por integrantes de la familia Blaquier.
En septiembre de 2026, los Neuss volvieron a aparecer asociados a otro proceso de privatización: la venta de AySA, la empresa de agua y saneamiento que presta servicio en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. El grupo quedó vinculado a uno de los consorcios que presentó una propuesta técnica para competir por esa compañía estatal. Ese consorcio está liderado por Transclor, firma de Mauricio Filiberti, y cuenta con la participación de Rowing SA, empresa vinculada a la familia Román. La presencia de los Neuss en esa estructura profundizó la atención sobre su crecimiento en negocios de infraestructura y servicios públicos durante el actual ciclo de privatizaciones.
Así, EDET quedó dentro de una red empresaria encabezada por los Neuss y acompañada por Inverlat, Cherñajovsky y Galli. La compañía tucumana ya no forma parte de un esquema concentrado exclusivamente en la distribución local: integra un grupo que amplió su influencia hacia el transporte de alta tensión, la generación hidroeléctrica y nuevos negocios vinculados con servicios públicos estratégicos.
