La encerraron en el depósito de su verdulería, le cortaron el pelo y la rociaron con alcohol: su hijo de 7 años lo vio todo
Una comerciante de 32 años estaba sola con su hijo de 7 en su verdulería de Neuquén cuando cuatro mujeres entraron y la llevaron a la fuerza hasta el depósito. Lo que pasó durante los más de 20 minutos que estuvo encerrada allí es lo que su abogada ahora reclama que la Fiscalía esclarezca con urgencia.
Una comerciante de 32 años vivió más de 20 minutos de terror dentro de su propia verdulería, en el barrio Confluencia Urbana de Neuquén capital. Cuatro mujeres la golpearon, le cortaron el pelo con tijeras y la rociaron con alcohol, según la denuncia que relató su abogada, Belén Albarracín.
El ataque ocurrió entre el 10 y el 11 de septiembre, alrededor de las 20:20 o 20:30, cuando la mujer estaba sola en el negocio junto a su hijo de 7 años. Las agresoras la llevaron por la fuerza hasta el depósito, un sector que no tiene cámaras de seguridad.
Un ataque que, según la abogada, fue planificado
Para Albarracín, no se trató de una pelea espontánea. "Lo que nosotros entendemos y analizamos es que fue un hecho totalmente premeditado", sostuvo en diálogo con LM Neuquén.
La reconstrucción de la defensa indica que una de las mujeres habría quedado afuera cumpliendo tareas de vigilancia, mientras las otras ingresaban a atacar a la comerciante. Otra de las integrantes habría grabado parte de la agresión con su celular. Esa distribución de roles y el hecho de que llevaran consigo los elementos usados en el ataque son, para la abogada, indicios que la Fiscalía deberá investigar.
Golpes, amenazas con tijeras y un ojo operado días antes
La mujer recibió golpes de puño en el cuerpo y lesiones en el rostro. Le cortaron todo el cabello. Uno de los datos que más preocupa a la familia es que había sido operada de su ojo izquierdo pocos días antes.
Según el relato de Albarracín, durante la agresión las mujeres la amenazaron con usar las tijeras para cortarla o apuñalarla si gritaba. También la rociaron con alcohol y, por lo que la víctima pudo reconstruir, existió la amenaza de prenderla fuego.
El ataque se interrumpió cuando un vecino entró al comercio al escuchar los gritos del nene. Su intervención habría provocado que las agresoras escaparan rápido y no la prendieran fuego. "Fue un momento muy traumático para ella y para la criatura", describió la abogada.
El nene pedía a los gritos que soltaran a su mamá
El hijo de la comerciante, de 7 años, presenció todo. Lloraba y gritaba mientras veía cómo golpeaban a su madre, y pedía que la dejaran en libertad. Según Albarracín, quedó profundamente afectado.
La mujer es madre soltera y la verdulería es su principal sustento económico. Después del ataque recibió asistencia médica en un centro de salud, donde le hicieron las primeras curaciones y constataron las lesiones: golpes, cortes, moretones y un derrame en el ojo que había sido operado días antes. Luego concurrió a la comisaría para hacer la denuncia y se tomaron fotografías como parte de la documentación.
Escaparon en un Peugeot blanco
Las cuatro mujeres abandonaron el comercio a bordo de un Peugeot blanco. Según la defensa, al retirarse también intentaron llevarse el celular de la víctima, pero una vecina intervino y reclamó que se lo devolvieran. La patente del vehículo ya quedó incorporada a la investigación.
Hasta el momento, dos de las agresoras fueron individualizadas, según indicó Albarracín. Una de ellas sería una mujer que la víctima había visto antes en inmediaciones del barrio. La abogada agregó que, de acuerdo con la información reunida, una de las atacantes sería madre de otra de las participantes, mientras que las otras dos serían amigas. Esos vínculos también deberán corroborarse.
El reclamo: protección y celeridad
La denuncia se presentó el lunes 14 de septiembre a primera hora, después de que la víctima se asesorara legalmente y concurriera junto a su hermana y su cuñado.
Desde entonces, la abogada pide que se avance rápido en las medidas de investigación, en especial sobre los teléfonos celulares de las personas identificadas. El motivo: una de las atacantes habría grabado parte de la agresión con su propio celular, un dispositivo que podría contener información clave para determinar el grado de participación de cada una. "Necesitamos que la Fiscalía actúe rápido para el secuestro de los celulares y que sean peritados", planteó.
Albarracín también reclama medidas de protección para la víctima y su hijo. Según afirmó, al momento de la entrevista todavía no se habían concretado las medidas que, de acuerdo con lo informado por Fiscalía, debían ser comunicadas a la Policía. "Esto es un hecho gravísimo", sostuvo, y cuestionó que hayan pasado más de diez días sin que la comerciante contara con un esquema de protección.
La investigación busca determinar quiénes participaron, cómo se organizó el ingreso al comercio, qué rol cumplió cada una y qué ocurrió durante los más de 20 minutos que la víctima permaneció en el depósito contra su voluntad. Por ahora, la causa cuenta con la denuncia, documentación médica, fotografías de las lesiones, datos de testigos y registros de cámaras del sector. La mujer continúa afectada emocionalmente y permanece acompañada por su hermana y su cuñado.