La encerró semanas sin celular ni contacto con nadie: el día que logró abrir la puerta del auto y saltar
Semanas encerrada, sin celular y sin contacto con los suyos. El cautiverio se cortó en el lugar menos pensado: un auto en movimiento, una manija y un salto que cambió todo.
La Justicia de Río Gallegos avanzó con fuerza sobre una causa por violencia de género extrema: una mujer quedó procesada con prisión preventiva acusada de mantener cautiva, amenazar y agredir a su expareja de 23 años. La decisión la tomó la jueza Yamila Bárquez, titular del Juzgado de Instrucción N.º 2 de la capital santacruceña.
El procesamiento alcanza a la imputada por los delitos de privación ilegítima de la libertad, amenazas y desobediencia judicial. La resolución dispuso que la mujer siga detenida mientras se completan las medidas probatorias y se cierra la etapa de instrucción.
Un hostigamiento que ya tenía restricción de acercamiento
Según reconstruye el expediente, la violencia no fue un episodio aislado sino un patrón sostenido en el tiempo. Sobre la acusada ya pesaban medidas cautelares de restricción de acercamiento vigentes, pero las ignoró y volvió a buscar a la víctima.
A partir de ahí desplegó, siempre de acuerdo con la causa, un esquema de manipulación y hostigamiento que terminó por aislar por completo a la joven. Durante semanas, Yamina permaneció retenida en una vivienda, sin acceso a sus dispositivos de comunicación y cortada de su familia y de su círculo social, en medio de intimidaciones y agresiones físicas constantes.
El escape: abrió la puerta y se tiró del auto en marcha
El cautiverio se quebró de golpe, durante un traslado en automóvil. En un instante en que la agresora redujo la velocidad y bajó la guardia, la joven accionó la manija de la puerta y se arrojó del vehículo en movimiento.
Descalza, sin abrigo y en un estado de alteración emocional profundo, corrió varios metros hasta llegar a la zona del natatorio municipal. Allí la auxiliaron vecinos que vieron su llegada: la resguardaron de inmediato, dieron aviso a la policía a través del sistema de emergencias y facilitaron el contacto directo con su padre.
Allanamiento y detención
Con la denuncia y la asistencia médica brindada a la joven como punto de partida, la División de Investigaciones (DDI) allanó el inmueble de la calle Tres Lagos. En el operativo se secuestraron elementos de prueba y teléfonos celulares, y se concretó la detención de la imputada.