La encomienda que salió de Iguazú parecía una más: adentro había 20 kilos que los delataron a todos
La causa parecía cerrada con la detención del que retiraba el paquete en Buenos Aires, pero un número de teléfono anotado en la guía de la encomienda terminó de desarmar toda la estructura. Cuatro condenados y tres misioneros en la lista.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 3 de San Martín condenó a cuatro personas por integrar una banda que enviaba marihuana desde Puerto Iguazú a Buenos Aires a través de encomiendas. Tres de los condenados son misioneros y el cuarto es oriundo de Buenos Aires. La resolución se dio en el marco de un juicio abreviado, luego de que los imputados admitieran su responsabilidad penal.
El juez de cámara Pablo Javier Flores, integrante de ese tribunal, debe homologar ahora el acuerdo presentado por el Ministerio Público Fiscal. Los encartados contaron con la asistencia de sus abogados defensores.
Las condenas
Según la resolución judicial, Orlando David Vázquez (35), alias "Nery" y domiciliado en Puerto Iguazú, recibió una pena de 6 años de prisión como coautor del delito de "tráfico de estupefacientes, en la modalidad de transporte, agravado por la intervención organizada de tres o más personas".
David Gabriel Albarracín (40), oriundo de Buenos Aires, fue condenado a 4 años de prisión por su rol como "coautor del transporte".
En tanto, Kevin (21) y Fernanda (20), ambos de Puerto Iguazú, recibieron 3 años de prisión en suspenso al comprobarse que actuaron como "partícipes secundarios de la maniobra". Para ello se valoraron sus informes socioambientales y la carencia de antecedentes condenatorios previos.
El operativo que destapó todo
El accionar de la organización salió a la luz el 26 de junio de 2024, cerca de las 12.45, sobre la ruta nacional 14, a la altura del kilómetro 124,5, en Entre Ríos. Personal del Escuadrón 6 de Gendarmería Nacional interceptó un camión de cargas de una empresa privada que venía desde Puerto Iguazú con destino final en Pablo Nogués, Buenos Aires.
Al revisar la documentación y la carga, los efectivos detectaron dos cajas que en su interior contenían bolsas negras con un total de 20,284 kilogramos de marihuana. En la guía del envío figuraba formalmente como remitente la propia Fernanda y como destinatario un nombre ficticio.
Ante el hallazgo, la Justicia autorizó una entrega vigilada para seguirle el rastro al cargamento y dar con el resto de la red. Días después, el 1 de julio de 2024, Gendarmería montó un operativo encubierto en la sucursal de la firma de correo privada, ubicada en Pablo Nogués, partido de Malvinas Argentinas.
En el momento exacto en que David Gabriel Albarracín se presentó en el local a retirar la encomienda con la droga, los efectivos procedieron a su inmediata detención y al secuestro de su teléfono celular.
Los roles dentro de la banda
La investigación posterior, llevada a cabo por las unidades de la citada fuerza federal en Eldorado y Campo de Mayo, en suelo bonaerense, permitió desenmarañar los roles de la organización.
De acuerdo con la elevación a juicio, Orlando David Vázquez fue identificado como el eslabón principal que al parecer conectaba con los proveedores de la droga en Paraguay y facilitaba su ingreso al país. Kevin, en tanto, habría sido el encargado de coordinar la logística y preparar los bultos, además de la supuesta captación de personas de bajos recursos para despachar paquetes a cambio de dinero, utilizando su número telefónico de contacto.
Fernanda fue quien habría acudido físicamente a la sucursal de Puerto Iguazú para realizar el despacho de la encomienda narco, siempre en base a lo que se describe en el expediente.
Por otra parte, surgió que no fue labor sencilla capturar al sindicado líder de la banda, conocido como "Nery" (Vázquez), en el barrio Altos del Paraná de Puerto Iguazú, ya que residía en una vivienda disimulada estratégicamente para parecer abandonada. El mismo además contaba con una segunda propiedad en esa ciudad, donde solía esconderse.
El dato clave que los hundió
La Justicia utilizó e incorporó en el expediente, como prueba técnica referente a las comunicaciones, todo el análisis de los registros y listados de llamadas telefónicas (cruces telefónicos y datos de abonados).
Fue así que surgió un dato clave: el número celular aportado al despachar la encomienda en Puerto Iguazú pertenecía a Kevin y estaba asociado a su cuenta en una billetera virtual, lo que sirvió para identificarlo, según la resolución.
Fue llamativo, además, otro modus operandi: la organización utilizaba un sistema de reclutamiento enfocado en la captación de personas en situación de vulnerabilidad social y económica en Puerto Iguazú. Según los pesquisas, se cree que Kevin, quien residía en Buenos Aires y viajaba de forma esporádica a Misiones, habría sido el encargado de abordar a personas de bajos recursos para ofrecerles sumas de dinero o promesas de pago a cambio de acudir a las sucursales de correo y figurar como remitentes de los despachos.