Su firma marcó el periodismo educativo durante décadas y su nombre quedó ligado a un episodio con Borges que pocos conocen en detalle. La provincia despide a una figura que dejó huella en las aulas, las redacciones y la cultura local.
La provincia despidió a Nélida Rebollo, una figura que cruzó la docencia, la historia y el periodismo con una misma obsesión: rescatar y difundir el patrimonio de San Juan. Profesora, historiadora y periodista, su nombre quedó atado a la defensa de la formación cívica y de los valores democráticos.
El adiós abarcó a tres mundos que ella supo habitar al mismo tiempo: las aulas, las redacciones y los ámbitos culturales. En cada uno dejó una huella que sus colegas y alumnos reconocen como difícil de reemplazar.
La firma que marcó el periodismo educativo
Durante décadas, Rebollo ocupó un lugar de peso en los medios locales. Su firma se volvió un sello en Diario de Cuyo, donde estuvo al frente del área de educación y colaboró con asiduidad en las páginas culturales.
Su voz también llegó por radio: pasó por emisoras como Radio La Red San Juan, desde donde empujó el trabajo de artistas plásticos, poetas y escritores sanjuaninos. Ese impulso a la producción local fue una constante en su carrera.
El encuentro con Borges
Entre los episodios más recordados de su trayectoria en la prensa aparece la cobertura de la visita de Jorge Luis Borges a la provincia. El escritor llegó para recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de San Juan, y Rebollo realizó una entrevista íntima que quedó en la memoria de la profesión.
Academia, investigación y legado
En el plano institucional, construyó un recorrido de prestigio. Ingresó a la Academia Provincial de la Historia tras presentar su investigación "Mujeres de mayo y prácticas electorales de 1816".
Ese compromiso con las raíces sanjuaninas le valió el reconocimiento como Benefactora de la Cultura. A eso se suma su paso por la docencia y su rol como asesora en la Biblioteca del Magisterio de San Juan.
La comunidad educativa, cultural y periodística de San Juan la despide con el reconocimiento a una vida dedicada a promover lo propio, desde el aula hasta la última columna.