La escalofriante noche de terror que vivió una mujer en manos de su ex: la policía llegó justo a tiempo
¿Qué pasó con el hombre que irrumpió armado en la casa de su ex pareja y la amenazó de muerte? La justicia tomó una decisión que sorprendió a todos.
Una mujer vivió una verdadera pesadilla en su propia casa cuando su expareja irrumpió armado con un cuchillo, la golpeó y la amenazó de muerte. El agresor, identificado como Carlos Chávez, fue detenido en el lugar, pero terminó recuperando la libertad tras recibir una condena condicional.
El violento episodio ocurrió el lunes 27 de julio, alrededor de las 20:15, en el domicilio de la víctima en San Juan. Según las fuentes judiciales, Chávez llegó hasta la vivienda y, sin mediar palabra, rompió el candado del cierre perimetral para ingresar al patio frontal.
La mujer, al escuchar los ruidos, logró resguardarse dentro de la casa y cerró la puerta. Pero la situación se tornó aún más aterradora cuando decidió asomarse por la ventana para intentar dialogar con su agresor. En ese momento, Chávez la tomó del cabello y, con un cuchillo en mano, la apuntó mientras le decía que la iba a matar. Además, le advirtió que quemaría su casa.
La rápida intervención de los vecinos
Los gritos y la desesperación de la mujer alertaron a los vecinos del barrio, quienes no dudaron en llamar al 911. La denuncia fue clave para que los uniformados llegaran al lugar en cuestión de minutos y encontraran a Chávez todavía en el sitio del hecho, procediendo a su detención inmediata.
La justicia decidió su libertad
Con el acusado detenido, se dio intervención a la fiscal de UFI Flagrancia, la Dra. Virginia Branca, quien dispuso el inicio del procedimiento correspondiente. Finalmente, Chávez fue condenado a seis meses de prisión en suspenso por los delitos de violación de domicilio y amenazas agravadas por el uso de arma blanca.
La pena condicional significa que el agresor no irá a prisión, pero deberá cumplir ciertas reglas de conducta impuestas por el tribunal. Esta decisión generó gran malestar en la comunidad, que ve con preocupación cómo un caso de violencia de género termina con el agresor en libertad.
