La escena que enfurece a Paraná: la culparon a ella y la abogada no se calló
Una mujer fue seguida por un motociclista y las cámaras lo registraron. Cuando el caso se conoció, las redes apuntaron a ella. La abogada Silvana Zufiaurre salió a responder y contó qué se puede denunciar en Paraná.
Una serie de episodios de acoso callejero que salieron a la luz en los últimos días en Paraná abrió un debate que, según la abogada Silvana Zufiaurre, la sociedad venía postergando: qué se considera acoso, cómo se denuncia y por qué la responsabilidad nunca recae en quien lo sufre.
En diálogo con Radio La Red Paraná (88.7), la letrada sostuvo que estos casos permiten discutir conductas que durante mucho tiempo estuvieron naturalizadas y remarcó la importancia de que las personas se animen a denunciar y de que la sociedad deje de minimizar ese tipo de comportamientos.
Qué entra en la categoría de acoso
Zufiaurre explicó que el acoso callejero adopta formas diversas: desde insultos y expresiones de contenido sexual hasta acercamientos indebidos. También marcó la necesidad de distinguir esas conductas de otras que, por su gravedad, pueden configurar un abuso u otro delito.
“Hay conductas que antes estaban más naturalizadas, como pasar por la calle y que a una mujer le griten cosas”, expresó la abogada. Para ella, modificarlas exige una construcción social que permita reconocerlas como comportamientos que no deben tolerarse.
Las herramientas que existen en la ciudad
En cuanto a las vías disponibles en Paraná, la letrada indicó que la Municipalidad recibe denuncias por acoso callejero a través del Juzgado de Faltas. Las sanciones dependen de cada caso y pueden ir desde multas económicas hasta capacitaciones, talleres con perspectiva de género y tareas en espacios comunitarios.
Pero aclaró que, cuando los hechos presentan características de un delito penal, también se pueden denunciar ante la Policía o la Fiscalía para que se investiguen. En ese marco, consideró que la acumulación de denuncias contra una misma persona puede resultar relevante para evaluar sus conductas y definir las medidas que correspondan.
La responsabilidad no es de quien sufre el acoso
Zufiaurre apuntó contra las reacciones que suelen aparecer en las redes sociales cuando se conocen casos de violencia o acoso en la vía pública. Como ejemplo, mencionó los comentarios sobre una mujer que fue seguida por un motociclista y cuya situación quedó registrada por cámaras de seguridad.
“¿Por qué la señora iba caminando por la calle y no por la vereda?”, recordó sobre uno de los cuestionamientos que encontró en las publicaciones. Para la abogada, ese tipo de planteos desplaza la responsabilidad hacia la víctima en lugar de poner el foco en quien realiza la conducta.
En esa línea, insistió en la necesidad de construir una sociedad más empática y de dejar de justificar comportamientos que afectan a otras personas. También advirtió sobre situaciones de exhibicionismo y otras conductas que generan incomodidad o temor en quienes transitan los espacios públicos, sobre todo ante la posibilidad de que haya menores de edad presentes.
Personas en situación de calle: qué dijo la abogada
Otro de los ejes que abordó fue la situación de quienes viven en la calle y los episodios que se registran en distintos sectores de Paraná. Zufiaurre advirtió que no se puede asociar automáticamente la situación de calle con problemas de salud mental y vinculó el crecimiento de esta problemática con la crisis económica.
En ese contexto, señaló las dificultades para encontrar espacios donde estas personas puedan recibir alojamiento, acompañamiento y asistencia. Si bien reconoció la labor de organizaciones que distribuyen alimentos y viandas en lugares públicos, consideró que persiste la necesidad de respuestas que permitan abordar la problemática de manera integral.
La abogada también se refirió a los casos en los que una persona denunciada por una agresión vuelve a cruzarse con quien la denunció en el mismo lugar, una situación que genera preocupación e incertidumbre. Frente a ello, remarcó la importancia de utilizar las vías institucionales y evitar las reacciones por mano propia.
“Hay muchas conductas que se encuentran naturalizadas”, sostuvo, al insistir en que la respuesta no debe limitarse a la difusión de los episodios en redes sociales, sino que debe incluir la reflexión colectiva y la intervención de los organismos correspondientes.
Finalmente, Zufiaurre planteó que es necesario analizar cada situación en particular, reunir los antecedentes que correspondan y determinar si existen elementos que justifiquen una intervención penal u otras medidas. El objetivo, señaló, es que las denuncias no queden sin respuesta y que se puedan prevenir nuevos episodios de violencia o acoso en la vía pública.