La escribana que visitó siete veces la Casa Rosada y su papel en una cadena de operaciones millonarias

¿Qué ocultan las siete visitas a la Casa Rosada y las operaciones por más de 300.000 dólares que certificó esta escribana? Los detalles que emergieron en Tribunales dejaron más preguntas que respuestas.

· 4 min de lectura
La escribana que visitó siete veces la Casa Rosada y su papel en una cadena de operaciones millonarias

Una escribana certificó operaciones inmobiliarias por más de 300.000 dólares vinculadas al ex vocero presidencial Manuel Adorni, visitó en siete oportunidades la Casa Rosada y se convirtió en testigo clave de una causa judicial que dejó al descubierto un complejo entramado financiero. Adriana Mónica Nechevenko irrumpió en Tribunales para declarar ante el fiscal Gerardo Pollicita, protagonizando una aparición mediática que la catapultó a la galería de personajes de la fauna argentina.

Con voz grave, pelo castaño claro, saco rosa y anteojos pesados, Nechevenko declaró haber certificado todas las operaciones inmobiliarias de Adorni, reconociendo además sus visitas a la Casa Rosada entre 2024 y 2025. Sin embargo, se negó a dar detalles sobre los motivos de esos encuentros, manteniendo un perfil de testigo que “no vio nada” pero cuya firma aparece en documentos clave.

¿Qué operaciones certificó la escribana?

El 15 de noviembre de 2024, Manuel Adorni y su esposa Bettina Angeletti hipotecaron su departamento en Parque Chacabuco, sobre avenida Asamblea al 1100. Con los cien mil dólares obtenidos de dos mujeres vinculadas a la Policía Federal -la comisaria retirada Graciela Molina y su hija Victoria Cancio- compraron una casa en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, propiedad que quedó inscripta exclusivamente a nombre de Angeletti.

Un año después, en noviembre de 2025, Adorni escrituró un departamento en la calle Miró al 500, en Caballito, por un valor declarado de 230.000 dólares, notoriamente por debajo del precio de mercado. Pagó 30.000 dólares de anticipo en efectivo, mientras que los 200.000 restantes fueron financiados por las propias vendedoras, las jubiladas Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, quienes le extendieron un crédito sin interés a cancelar en noviembre de 2026.

El misterio del celular desaparecido

Durante su declaración, surgió un detalle peculiar sobre el celular de Nechevenko. Una foto la mostraba manipulando un móvil antes de declarar, pero cuando el fiscal Pollicita le pidió que lo mostrara, afirmó que no lo había traído. Al día siguiente, al volver espontáneamente a Tribunales, sostuvo que el aparato de la foto no era suyo, generando más interrogantes sobre su testimonio.

La escribana, que según los expedientes del SEDRONAR había certificado solicitudes de importación de efedrina entre 2007 y 2008 -casi diez toneladas de esta sustancia clave para producir metanfetaminas- argumentó que solo cumplía con su profesión: dar fe. “Tengo clientes y acerqué a las partes”, declaró ante las autoridades, manteniendo que no participó de ningún entramado ilícito.

La cadena financiera expuesta

Lo que la causa judicial dejó al descubierto no fue una operación aislada, sino una compleja cadena: hipoteca sobre Asamblea para comprar Indio Cuá; luego, hipoteca implícita en la venta de Miró para financiar Caballito, con la perspectiva de vender Asamblea para cerrar el ciclo. El total de compromisos financieros supera los 300.000 dólares.

La pregunta que la fiscalía no ha podido responder -y que Adorni tampoco aclaró con precisión- es de dónde salió el dinero para estas operaciones. Las mujeres involucradas, tanto las vinculadas a la Policía Federal como las jubiladas que financiaron la operación de Caballito, negaron públicamente conocer a Adorni, profundizando el misterio.

Nechevenko, con sus “ojos abiertos pero mudos” según la descripción del caso, y el blindaje de una profesión certificante, se presentó como la testigo perfecta: simpática, profesional, pero fundamentalmente ajena a lo que certificaba. “Conozco a Manu desde hace 25 años”, aclaró durante su declaración, justificando así la atención preferencial que recibió.

Su retorno a Tribunales la volvió a exhibir ante la pasarela de movileros, flashes y cámaras, escalando en el desfile de lo que no se entiende y que complica a las alturas gubernamentales. Argentina descubrió así a su nueva estrella judicial, una escribana que debutó con éxito en el casting de la fauna del siempre vigente carnaval argentino, donde dar fe se ha convertido en un arte escénico.

Más para leer

Crecieron los casos de COVID en Jujuy y alertan por otros virus: ¿vuelve el barbijo?
Sociedad
Café, globos aerostáticos y más de 200 marcas: los imperdibles de Yerba Buena estas vacaciones
Sociedad
Un cambio clave en el Acceso Este: habilitan doble circulación y el tránsito ya no será el mismo
Sociedad
23 años al volante: la historia del chofer que vio crecer a Santa Ana desde el asiento del conductor
Sociedad
Comprar por una causa: la feria de garage que ayuda a familias con hijos enfermos en Salta
Sociedad
El récord que nadie esperaba: Tucumán tuvo un fin de semana histórico y los números sorprenden
Sociedad
Publicidad