La escuela de Confluencia que nació del reclamo vecinal ya tiene 20 notebooks, pero hay un detalle que las hace distintas
Los vecinos de Confluencia pidieron durante años una secundaria para adultos y la consiguieron. Ahora, a poco más de un año de abrir, el CPEM 103 recibió 20 notebooks: el motivo por el que hasta hoy los alumnos hacían los trabajos con celulares.
El CPEM 103 del barrio Confluencia sumó 20 notebooks para las actividades escolares de sus 70 estudiantes. La entrega llegó a poco más de un año de la apertura del establecimiento, que comenzó a funcionar el 1 de abril de 2025 para cubrir la demanda de una secundaria para jóvenes y adultos de la zona.
La escuela trabaja en horario vespertino, tiene cinco divisiones y está pensada para mayores de 18 años. El trayecto dura tres años y entrega el título de bachiller con orientación en Comunicación y Medios. Hasta ahora, las tareas que pedían computadora se resolvían con equipos de los propios docentes o con teléfonos celulares. Con las nuevas máquinas, esa situación cambia.
Qué se va a hacer con las notebooks
La directora del establecimiento, Marina Rodríguez, contó que los equipos se usarán en distintas propuestas que los estudiantes desarrollan durante el ciclo lectivo. Entre ellas están los trabajos de cierre de año y un proyecto para definir el logotipo de la institución.
La iniciativa del logo arrancó el año pasado con producciones en madera desde Artes Visuales y este año sumó diseños digitales hechos por alumnos de tercer año. Las propuestas se presentarán a fin de año y de ahí saldrá el logo oficial.
La tecnología también abrirá la puerta a más actividades de comunicación. Rodríguez anticipó que para el próximo año se proyectan revistas digitales, podcasts y otros trabajos que necesiten herramientas informáticas.
Dónde funciona y cómo se guardan
El CPEM 103 funciona en Chocón y Obrero Argentino, donde comparte edificio con la Escuela Primaria 136 y el Centro de Formación Profesional 35. Por el espacio disponible, las computadoras se usarán durante las clases y después quedarán bajo resguardo en la secretaría.
El colegio nació de un pedido sostenido de familias y vecinos de Confluencia: quienes querían terminar la secundaria debían trasladarse a otros barrios o al centro de Neuquén. Ahora, en su segundo año de funcionamiento y con una matrícula de 70 estudiantes, la institución suma equipamiento que se incorporará a las actividades académicas y a los proyectos de producción de la comunidad educativa.