La escuela que no entra más: Ushuaia ya mueve las máquinas para el nuevo CAAD

Parecía que la obra no arrancaba nunca y ahora las máquinas ya trabajan en el terreno. Pero el CAAD tiene un problema que ni el nuevo edificio resuelve solo: la lista de espera no para de crecer.

· 3 min de lectura
La escuela que no entra más: Ushuaia ya mueve las máquinas para el nuevo CAAD
La escuela que no entra más: Ushuaia ya mueve las máquinas para el nuevo CAAD

En Ushuaia empezaron los movimientos de suelo para levantar la nueva sede del CAAD, un proyecto que llevaba años esperando su momento. Desde la Cooperadora aseguran que el respaldo de comercios, empresas y vecinos será clave para que la obra no se frene.

La presidenta de la Cooperadora, Yésica Fourastié, habló con radio Aire Libre y no ocultó la emoción: “Estamos inmensamente felices porque empezamos con nuestro gran sueño de tener una escuela propia, si bien sabemos que esto va a ser largo y nada fácil”. Para ella, ver las máquinas trabajando en el terreno es la prueba de que el proyecto dejó de ser una idea.

La búsqueda de aportes no es masiva ni impersonal. Fourastié contó que junto a la directora hacen las gestiones “uno a uno” y que la respuesta de la comunidad las sorprende: “Las respuestas son impresionantes”, dijo, y lo atribuyó a que existe “un compromiso social con la causa del CAAD”. La colaboración llega de distintas formas: “Todos quieren colaborar, por supuesto que no se puede con todo, pero el que puede, lo hace”.

Un problema de espacio que no da para más

Hoy el CAAD funciona con 180 estudiantes y 70 docentes, pero la lista de espera sigue creciendo. “El principal problema nuestro es que no tenemos espacio”, resumió Fourastié. A eso se suman dificultades de accesibilidad y problemas con el gas y el agua.

La futura sede apunta a resolver esas carencias con instalaciones pensadas para estudiantes, docentes y familias. “Entendemos que la escuela va a ser un espacio de vida más cómodo, más funcional, más para todos”, sintetizó la presidenta de la Cooperadora.

Mostrar para convencer

Para que más gente se sume, desde la Cooperadora muestran el proyecto y también invitan a recorrer las instalaciones actuales. La idea es que cualquiera pueda ver con sus propios ojos por qué el reemplazo es urgente.

Fourastié cree que ese acompañamiento va a crecer a medida que la obra se haga visible: “Tengo la sensación de que toda Ushuaia está compenetrada con el CAAD, y todos tenemos el mismo objetivo, que se pueda realizar esta escuela”.

Después de un año y medio de trámites, estudios y presentaciones, el inicio de la construcción abre una etapa decisiva. La Cooperadora lo sabe: el crecimiento de la institución dependerá de que el respaldo colectivo se mantenga en el tiempo.

Fourastié lo cerró con una frase que ordena el esfuerzo: docentes, directivos y cooperadores “estamos de paso”, mientras los estudiantes “van a pasar toda su vida acá”.

Más para leer

La campaña de mamografías que llega a dos hospitales de Tierra del Fuego: días, horarios y requisitos
Sociedad
Río Grande: los talleres que llegan a las aulas y de los que también participan las familias
Sociedad
Ushuaia fue elegida entre más de 300 ciudades del mundo: los jóvenes ya se preparan para la acción climática
Sociedad
Ushuaia Joven 2026: los colegios que se llevaron todos los aplausos
Sociedad
Melella selló un acuerdo para que los afiliados de OSEF consigan sus remedios en todo el país
Sociedad
Ushuaia: el relleno del Pipo nunca tuvo monitoreo y ahora investigan el agua del río
Sociedad