La escuela sanjuanina que fue un hito y hoy sus alumnos no se animan ni a prender la bomba de agua
Una enfermera fue asaltada a metros del edificio y, al día siguiente, entraron hasta la cocina de la escuela. La directora cuenta qué herramienta clave ya no se animan a encender y qué respuesta falta.
La escuela Teniente Pedro Fonseca, en Desamparados, fue pionera: la primera de San Juan con orientación agropecuaria en el nivel primario. Noventa años más tarde, esa misma comunidad educativa atraviesa uno de sus peores momentos. El establecimiento se transformó en blanco de hechos de inseguridad, según denunciaron padres y autoridades a Diario de Cuyo.
El fin de semana pasado marcó un punto de quiebre. El sábado, a metros del edificio, asaltaron a una enfermera con violencia para robarle la moto. La mujer se dirigía a atender a un paciente con internación domiciliaria y se quedó sin su medio de traslado.
Al día siguiente, los delincuentes fueron más lejos: entraron a la escuela, llegaron hasta la cocina y se retiraron cuando sonó la alarma. La directora, la profesora Berta Nehin, contó que acudieron dos patrulleros y que la policía investigó dentro del establecimiento y en la zona.
Lo que todavía no saben si falta
El daño real todavía no se puede medir con exactitud. "A simple vista no notamos faltantes, pero cuando necesitas algo específico y notamos que no está, ahí realmente vamos a saber que se llevaron", explicó la docente.
Hay una consecuencia que ya se ve a simple vista: el campo de la escuela se está secando. Nadie se anima a encender la bomba de agua por temor a que se la roben. "Salen millones esa herramienta, ya el hecho que nos roben otros materiales menos valiosa nos hace mucho daño porque somos una escuela pública", agregó Nehin.
Una puerta abierta a los fondos de las casas vecinas
El problema no termina en los robos. Según la directora y Natalia Segurado, mamá de una alumna, el predio se convirtió en un pasillo para entrar a los fondos de las viviendas linderas y cometer otros delitos. La zona de la granja, donde se hacen las prácticas, no tiene un cierre perimetral sofisticado y es de fácil acceso para desconocidos. A eso se suma que de noche no hay iluminación.
Pero lo más grave, según la comunidad, es otro cambio. El establecimiento cuenta con seguridad de 19 a 7, cuando antes tenía custodia privada las 24 horas. Hace unos tres meses, el Ministerio de Educación retiró la llamada "guardia de día". Los padres reaccionaron de inmediato con firmas para pedir que vuelva esa modalidad, pero no obtuvieron respuesta del gobierno.
Por qué había custodia privada
La vigilancia privada había llegado por hechos anteriores. En una oportunidad, una alumna de la Fray Mamerto Esquiú ingresó al edificio de la Fonseca porque un desconocido la perseguía. En otras, estudiantes tuvieron que volver a la escuela al advertir la presencia de extraños. Desde que se perdió la guardia diurna, alumnos, docentes y familias sufrieron distintos robos.
Nehin también contó que hubo reuniones con la Municipalidad de la Capital y con autoridades de la Comisaría 4ta, pero la situación no mejoró después de esos encuentros.
Sin respuestas, desde la escuela evalúan organizar una rifa para colocar luces en la granja. La idea es que, al menos de noche, se puedan detectar o reconocer los movimientos de desconocidos. Los nuevos episodios de violencia, dentro y fuera del predio, volvieron a poner en alerta a toda la comunidad educativa de la Fonseca.