La Escuelita de Famaillá fue epicentro de un acto conmovedor: esto dejó al descubierto
Autoridades provinciales se reunieron en un sitio emblemático de Tucumán para un acto histórico. ¿Qué gesto conmovedor realizaron en memoria de las víctimas?
En un día cargado de simbolismo, las máximas autoridades provinciales se congregaron en un sitio histórico para conmemorar una fecha que marcó a fuego al país. El descubrimiento de una placa en memoria de las víctimas del terrorismo de Estado fue el gesto central que selló el compromiso con el Nunca Más.
El ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, representando al gobernador Osvaldo Jaldo, lideró la ceremonia principal por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. El acto se desarrolló en el Espacio para la Memoria y Promoción de los Derechos Humanos “La Escuelita de Famaillá”, al cumplirse 50 años del último golpe cívico-militar en Argentina.
Este lugar, un ex centro clandestino de detención, se erige hoy como un pilar fundamental para la construcción de la memoria colectiva en Tucumán. La elección del sitio no fue casual, sino una potente declaración de principios en suelo provincial.
¿Quiénes acompañaron esta jornada de reflexión?
La convocatoria reunió a un amplio espectro de funcionarios y referentes sociales. Junto al ministro Amado estuvieron el intendente de Famaillá, Enrique Orellana, y el secretario de Estado de Derechos Humanos y Justicia, Mario Racedo.
También participaron el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, Hugo Andina Lizárraga, y el secretario de Acción Política y Comunitaria, Daniel García. La presencia se completó con autoridades de los ministerios de Educación y del Interior, concejales, organismos de derechos humanos y miembros de la comunidad educativa.
La ceremonia fue dinámica y participativa. Más allá del emotivo descubrimiento de la placa conmemorativa, el acto incluyó la intervención de instituciones educativas y presentaciones artísticas. Diversas autoridades y representantes de derechos humanos tomaron la palabra para compartir sus mensajes en un clima de profundo respeto.

Un compromiso que mira al futuro
El discurso oficial enfatizó la crucial importancia de mantener políticas públicas que fomenten una memoria activa y la defensa sin condiciones de los derechos humanos. Este llamado se da a medio siglo del inicio de la última dictadura, subrayando la necesidad de no olvidar.
Asimismo, se puso especial énfasis en el rol protagónico que tienen las nuevas generaciones. Se las interpeló como constructoras esenciales de una sociedad más justa, donde los valores democráticos se vivan plenamente.
La conmemoración sirvió también para ampliar la mirada y reflexionar sobre otros hitos dolorosos de la historia provincial. En un ejercicio de memoria integral, se recordó el cierre de los ingenios azucareros, la puesta en marcha del Operativo Independencia y el cierre de los talleres ferroviarios de Tafí Viejo.
Desde el Gobierno de Tucumán, liderado por Osvaldo Jaldo, se ratificó un firme compromiso. La promesa es continuar impulsando acciones que fortalezcan los pilares de la memoria, la verdad y la justicia. Esta tarea se presenta como un trabajo sostenido e ineludible para consolidar una democracia donde los derechos humanos sean una realidad vigente para todos.