La esperaban en el banquillo por estrangularla y apuñalarla siete veces: qué pasará desde mañana
El juicio arranca este lunes en Orán, pero la marcha se hace en Salta: el caso que las organizaciones encuadran como posible lesbicidio llega a los tribunales con una víctima que sobrevivió al ataque y una colectiva que exige respuestas.
El caso que conmocionó a Orán y que las organizaciones feministas encuadran como un posible lesbicidio llega por fin a los tribunales. Este lunes arranca el juicio contra Juan Marcelo Córdoba, acusado de intentar asesinar a la activista Mariana Oliver, y el debate se extenderá hasta el 17 de noviembre.
Las audiencias se harán en Orán, pero la expectativa excede esa ciudad: colectivos feministas convocaron a una movilización frente a la Ciudad Judicial de Salta para ese mismo día, a las 10, con el objetivo de acompañar a la víctima y reclamar justicia.
Quién lleva la causa
El proceso quedará en manos del juez Mariano Facundo Gerónimo, de la Sala I del Tribunal de Juicio. La causa tomó dimensión nacional porque organizaciones de distintos puntos del país la presentaron como un posible lesbicidio, a partir de los antecedentes de hostigamiento y los mensajes de odio que habría recibido Oliver y otras integrantes de la colectiva Panambí.
Cómo fue el ataque
Según la reconstrucción del caso, el 11 de febrero Córdoba habría entrado a la vivienda de Oliver, en Orán, cuando ella estaba junto a su hijo adolescente. El hombre habría intentado estrangularla y, cuando la mujer se defendió, la apuñaló siete veces. Los gritos y la resistencia de la víctima lo habrían llevado a escapar del lugar.
Más tarde, las cámaras de seguridad permitieron identificarlo y fue detenido.
La hipótesis del odio
Desde Panambí sostienen que el ataque estuvo motivado por el odio hacia las lesbianas. Denunciaron que Córdoba habría hostigado durante meses a Oliver y a otras integrantes de la organización con comentarios violentos en redes sociales. Incluso después de la agresión, las activistas encontraron mensajes intimidatorios que el acusado les había enviado por Facebook.
Las integrantes de la colectiva advirtieron además que las agresiones y los discursos de odio contra mujeres feministas y personas de la diversidad sexual son frecuentes, y cuestionaron la falta de respuestas de las autoridades frente a las denuncias.